El Brent se dispara hasta 119 dólares por la guerra en Irán

Actualidad | Energía | Última hora | 09/03/2026

El precio del petróleo superó este lunes por primera vez desde 2022 la barrera de los 100 dólares por barril, impulsado por la mayor subida intradía de la serie histórica tras la escalada del conflicto en Oriente Próximo. Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta del país persa bloqueando el estrecho de Ormuz han intensificado los temores sobre el suministro energético global.

El barril de Brent, referencia en Europa, llegó a dispararse hasta un 28% antes de la apertura de los mercados europeos, alcanzando un máximo intradía de 119,40 dólares, su nivel más alto desde junio de 2022. Posteriormente moderó su avance hasta situarse ligeramente por debajo de los 107 dólares, lo que todavía supone una subida cercana al 15% respecto al cierre del viernes.

El WTI se dispara y amplía el rally del crudo

El crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, registró un comportamiento similar. El barril llegó a superar también los 119 dólares durante la sesión asiática, con un repunte cercano al 30%, aunque posteriormente corrigió hasta cotizar en torno a los 102 dólares, con una subida del 13% respecto al cierre anterior.

Si se compara con el precio registrado el 27 de febrero, última jornada antes de los ataques contra Irán, el encarecimiento del petróleo resulta aún más significativo. En ese periodo, el Brent ha llegado a revalorizarse hasta un 64%, mientras que el WTI ha alcanzado subidas de hasta el 78%.

Gas al alza y problemas en refinerías del Golfo

El conflicto también ha impactado en el mercado del gas. El precio del gas en el mercado de futuros holandés, referencia para Europa, llegó a subir cerca de un 20% antes de la apertura del mercado europeo, hasta los 65,70 euros por megavatio hora. Posteriormente moderó el avance, aunque aún registraba incrementos próximos al 14%.

La empresa energética Bapco Energies, que opera la única refinería de Bahréin, declaró fuerza mayor en sus operaciones tras un ataque contra sus instalaciones en el marco del conflicto regional. En un comunicado, la compañía señaló que sus actividades se han visto afectadas por la situación en Oriente Próximo y por el impacto directo del ataque a su complejo de refinería.

Previamente, QatarEnergy, uno de los mayores exportadores mundiales de gas natural licuado, también había declarado fuerza mayor para algunos compradores tras verse obligada a interrumpir la producción debido a los ataques sufridos por sus instalaciones.

Ormuz, clave para el suministro energético mundial

El estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal foco de preocupación para los mercados energéticos. Esta ruta marítima es el mayor corredor de transporte de petróleo y gas del mundo, por donde transita aproximadamente uno de cada cinco barriles de petróleo consumidos globalmente, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).

En la práctica, el estrecho actúa como una puerta estratégica para las exportaciones energéticas del golfo Pérsico, incluyendo las de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán. La mayoría de estos volúmenes carece de rutas alternativas para salir de la región.

En 2024, el flujo de petróleo que atravesó Ormuz alcanzó una media de 20 millones de barriles diarios, lo que representa alrededor del 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos. Ese volumen equivale a más de una cuarta parte del comercio marítimo global de crudo y cerca de una quinta parte del consumo mundial de petróleo y derivados.

Además, aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado también transitó por esta vía en 2024, principalmente desde Qatar hacia los mercados internacionales.

EEUU prepara un plan para asegurar el transporte marítimo

Ante el deterioro de la seguridad en la región, la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos anunció el lanzamiento de un plan de 20.000 millones de dólares, equivalentes a unos 17.236 millones de euros, destinado a asegurar los cargamentos transportados por vía marítima en Oriente Próximo.

La iniciativa se desarrollará en coordinación con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y con el Mando Central de Estados Unidos (Centcom). En una primera fase, el programa se centrará en seguros para maquinaria y casco de los buques, así como para las mercancías transportadas.

Según el consejero delegado de la DFC, Ben Black, el plan pretende garantizar que el petróleo, la gasolina, el gas natural licuado, el combustible para aviación y los fertilizantes puedan volver a circular por el estrecho de Ormuz hacia los mercados internacionales, ofreciendo un nivel de seguridad superior al de las pólizas tradicionales.