El préstamo personal se consolida como clave en la financiación de los hogares

Destacado | Finanzas | Redacción | 06/04/2026

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El crédito al consumo alcanzó los 116.026 millones de euros tras crecer un 11 % interanual en febrero, consolidándose como el principal impulsor del endeudamiento de los hogares en España. Este avance se produce en un contexto en el que la financiación total a las familias aumentó un 4,6 %, lo que refleja un cambio estructural en el uso del crédito, cada vez más orientado a cubrir necesidades cotidianas y gastos inaplazables.

La evolución del mercado evidencia una mayor normalización del préstamo personal como herramienta financiera habitual, no solo para grandes adquisiciones, sino también para afrontar costes recurrentes vinculados a la vivienda, la salud o el consumo diario.

Destino del crédito y nuevos hábitos financieros

El análisis del destino de los préstamos confirma este cambio de comportamiento. Las reformas del hogar concentraron el 12 % de las solicitudes, seguidas por la reunificación de deudas con un 14 %, la compra de vehículos usados con un 11 % y los gastos en salud con un 7 %. La adquisición de vehículos nuevos representó un 3 % del total.

Estos datos reflejan que el recurso al crédito responde cada vez más a decisiones económicas vinculadas a la gestión del día a día, en lugar de a consumos puntuales. La financiación se posiciona así como una vía para optimizar recursos y evitar decisiones financieras más costosas a corto plazo.

Cambio de percepción del préstamo personal

La creciente utilización del crédito en ámbitos como la salud pone de manifiesto la dificultad de muchas familias para asumir determinados gastos de forma inmediata. Tratamientos médicos o reformas del hogar se consolidan como necesidades que no pueden aplazarse, lo que impulsa la demanda de financiación.

En paralelo, el aumento de la reunificación de deudas evidencia un uso más estratégico del crédito, orientado a reorganizar la economía doméstica. Este comportamiento se alinea con el dinamismo del crédito al consumo y con una mayor planificación financiera por parte de los hogares.

Mayor exigencia y transparencia en la elección

El avance del crédito al consumo también está ligado a un cambio en las expectativas del consumidor, que prioriza la transparencia, la rapidez y la capacidad de comparar condiciones antes de contratar financiación. Este nuevo perfil combina una mayor necesidad de crédito con una actitud más exigente a la hora de seleccionar productos financieros.

La visibilidad sobre las opciones disponibles se convierte así en un elemento clave en la toma de decisiones, en un entorno en el que el préstamo personal gana peso como instrumento habitual en la economía doméstica.