La falta de oferta impulsa la vivienda compartida y el alquiler de temporada
El Barómetro Anual del Mercado del Alquiler 2026 de FAI y SEAG constata un desplazamiento de la demanda hacia fórmulas alternativas y municipios periféricos ante las dificultades para acceder al arrendamiento residencial tradicional.
Vivienda | 06/07/2026

La escasez de oferta y el encarecimiento de los precios del alquiler están impulsando alternativas al arrendamiento residencial tradicional, como la vivienda compartida o el alquiler de temporada.
Así se desprende del Barómetro Anual del Mercado del Alquiler 2026, elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias y la Sociedad Española de Alquiler Garantizado.
Entre las modalidades que ganan peso, la vivienda compartida lidera la demanda, con una media del 22,4%.
Le sigue de cerca el alquiler de temporada, con un 21,8%, mientras que el alquiler de habitaciones se sitúa en el 16,4%.
Un éxodo inmobiliario hacia la periferia
El estudio constata además un “éxodo inmobiliario” hacia municipios periféricos o alejados de las principales capitales.
En concreto, el 76% de las agencias detecta un desplazamiento de la demanda hacia estas zonas, un fenómeno que afecta a cerca del 35% de las personas que quieren alquilar.
“Muchas familias ya no buscan vivienda donde quieren vivir, sino donde todavía pueden permitírselo”, ha advertido el presidente de FAI, José María Alfaro.
Alfaro ha señalado que este movimiento contribuye también a la congestión de sistemas de transporte o vías de comunicación que “no se han planificado para este fenómeno”.
Brecha entre precios y capacidad de gasto
En materia de precios, el barómetro muestra una brecha entre la capacidad de gasto y las expectativas económicas de los inquilinos y los precios efectivos del mercado.
El tramo más demandado por quienes buscan alquilar se concentra entre los 700 y los 900 euros mensuales, con un 35,7%.
A continuación se sitúa el rango de entre 500 y 700 euros, con un 31,2%.
Sin embargo, las operaciones cerradas se concentran mayoritariamente entre los 700 y los 900 euros, con un 35,5%, y entre los 900 y los 1.100 euros, con un 20,6%.
La edad media del inquilino sube a 36 años
El perfil mayoritario del arrendatario corresponde a parejas sin hijos, con un 66,3%, y a parejas con hijos, con un 56,8%.
El alquiler se destina principalmente a primera residencia, según el 92,6% de las agencias encuestadas.
La edad media del inquilino ha subido un 14,9% en cinco años, hasta situarse en los 36,2 años.
Actualmente, el 61,3% de los arrendatarios se concentra en la franja de entre 30 y 40 años.
Hace cinco años, cerca del 90% se situaba entre los 20 y los 40 años, lo que refleja el retraso en el acceso al alquiler por parte de la población más joven.
Por detrás de las parejas, aparecen las personas que alquilan de forma individual, con un 36,6%.
Los grupos de amigos, con un 14,6%; varias familias, con un 12,7%; y las empresas, con un 5,5%, representan perfiles menos habituales.
El alquiler sigue siendo primera residencia
El alquiler mantiene su función principal como primera residencia.
Así lo afirma el 92,6% de las agencias encuestadas, muy por encima de otros usos.
Entre ellos figuran los motivos profesionales, con un 20,9%; los pisos de estudiantes, con un 16,5%; y la segunda residencia, con un 7,4%.
Más garantías frente al impago
En materia de seguridad jurídica, el 56,5% de las agencias afirma que la contratación de seguros y garantías de impago ha aumentado respecto al año anterior.
Este tipo de coberturas está presente en el 65,9% de las operaciones de alquiler.
Además, el 41,6% de las agencias las incorpora en más del 90% de los contratos que gestiona.
Respecto a la morosidad, el 52,7% de las agencias inmobiliarias declara haber registrado alguna incidencia de impago durante el último año.
Estas incidencias afectaron, de media, al 2,8% de las operaciones.
El problema más frecuente fue el retraso en el pago de la renta mensual, señalado por el 43,2% de las agencias.
Por su parte, el 14,7% identifica el impago total como la incidencia más habitual.
La seguridad jurídica, un requisito básico
El CEO de SEAG, Pedro Bretón, ha destacado que la seguridad jurídica “ha dejado de ser una opción y se ha convertido en un requisito básico para cualquier propietario que quiera alquilar con tranquilidad”.
Bretón ha añadido que “lo que estamos viendo no es una moda pasajera, sino un cambio estructural en cómo se protege una operación de alquiler”.









