Teresa Acha-Orbea, CEO en SPC

SPC inicia en 2026 una transformación para posicionarse como consultora tecnológica bajo el concepto “Human by design”. ¿Qué implica este cambio estratégico y cómo redefine el papel de la compañía en el mercado tecnológico?

Más que un cambio radical, esto es la evolución natural de algo que SPC lleva construyendo desde hace años. Muchas veces las compañías cambian de posicionamiento antes de cambiar realmente su negocio. En nuestro caso ha sucedido al revés. Primero evolucionó la compañía y después hemos decidido expresar mejor lo que ya estábamos haciendo.

SPC nació y creció como fabricante tecnológico, pero desde hace tiempo habíamos empezado a dar pasos hacia un modelo mucho más conectado, integrado y orientado a servicios. Ese cambio comenzó cuando empezamos a desarrollar dispositivos inteligentes que ya no funcionaban de forma aislada, sino integrados con plataformas y servicios desarrollados también por nosotros.

Primero llegaron productos conectados como smartwatches y soluciones IoT. Después dimos un paso importante con SPC Care, creando una plataforma capaz de realizar ajustes remotos incluso sobre teléfonos móviles básicos para personas mayores, algo muy poco habitual en el mercado. Ahí entendimos que el verdadero valor ya no estaba solo en el dispositivo, sino en todo el ecosistema que lo rodea: la conectividad, los datos, los servicios, la experiencia de usuario y la capacidad de acompañamiento.

Al mismo tiempo, desde SPC For Business llevábamos años trabajando junto a empresas e instituciones, ayudándolas a integrar tecnologías, desplegar soluciones complejas y adaptar espacios y sistemas a nuevas formas de trabajar y colaborar.

Toda esa experiencia acumulada —como fabricantes, integradores y acompañantes tecnológicos— es la que hoy desemboca de forma natural en esta nueva etapa como consultora tecnológica estratégica.

“Human by design” resume precisamente esa visión. Para nosotros la tecnología no debe girar alrededor de la complejidad técnica, sino alrededor de las personas y de las necesidades reales de organizaciones y usuarios. Seguimos siendo fabricantes, tenemos ingeniería propia y capacidad de desarrollo. Pero ahora damos un paso más: queremos ayudar a empresas e instituciones a diseñar soluciones completas, conectadas y sostenibles, combinando hardware, software, conectividad e integración de sistemas bajo una visión mucho más global.

En un contexto donde todo está cambiando muy rápido —IA, conectividad, automatización, digitalización de servicios— creemos que las compañías necesitan partners tecnológicos capaces de aportar visión, integración y acompañamiento. Y ese es precisamente el espacio que SPC quiere ocupar en esta nueva etapa.

La compañía combina ahora su actividad como fabricante con un enfoque consultivo más amplio. ¿Cómo se articula ese modelo híbrido y qué ventajas competitivas aporta frente a otros actores del sector?

Nuestro modelo híbrido nace de algo muy simple: conocemos la tecnología desde dentro. No hablamos únicamente desde la teoría o desde la consultoría tradicional. Llevamos décadas diseñando producto, trabajando con ingeniería y entendiendo cómo se comporta la tecnología en el uso real.

Conocemos muy bien el hardware, pero también sabemos cómo ese hardware se conecta con plataformas, aplicaciones y sistemas de cliente. Y eso marca una gran diferencia. Hoy muchas organizaciones tienen ecosistemas tecnológicos cada vez más complejos y fragmentados. Nuestro valor está precisamente en poder conectar todas esas capas y convertirlas en soluciones coherentes y funcionales.

Seguimos manteniendo toda nuestra capacidad industrial y tecnológica, pero incorporamos una visión consultiva orientada a diseñar soluciones completas y sostenibles en el tiempo. Nuestro modelo híbrido nos permite controlar hardware, software e integración de soluciones de forma global, acompañando los proyectos desde el análisis inicial hasta su evolución posterior.

Y eso cambia mucho la relación con el cliente, porque dejamos de ser únicamente un proveedor tecnológico para convertirnos en un partner capaz de acompañar a largo plazo, aportar criterio y responsabilizarse del conjunto de la solución. Creo que precisamente ahí está una de nuestras principales fortalezas: combinar visión estratégica, conocimiento técnico real y una enorme capacidad de adaptación.

SPC ha construido su trayectoria sobre el desarrollo de tecnología accesible y centrada en las personas. ¿De qué modo se articula ese conocimiento en el diseño de soluciones para empresas e instituciones en esta nueva etapa?

Nuestro conocimiento se articula a través de la idea de que la tecnología debe aportar tranquilidad y facilitar la vida. A partir de ahí surge una metodología basada en la escucha, la adaptación y la comprensión del uso real de la tecnología. A lo largo de nuestra trayectoria hemos aprendido que una solución tecnológica solo funciona cuando encaja con las personas que van a utilizarla y con el entorno en el que debe operar.

En esta nueva etapa aplicamos ese aprendizaje al diseño de proyectos para empresas e instituciones. Empezamos analizando la necesidad concreta, el contexto operativo, los perfiles de usuario, las barreras de adopción y los objetivos de la organización. A partir de ahí, combinamos hardware, software, integración y conectividad de sistemas para construir soluciones viables, escalables y fáciles de integrar.

SPC ZEUS HALO refleja muy bien esta forma de trabajar. Es un hub 5G que nace pensando tanto en el usuario final como en instituciones, e integra dispositivos conectados, análisis avanzado de datos e IA para anticipar riesgos, generar alertas preventivas y facilitar el acompañamiento de personas mayores. Su valor está en conectar tecnología, cuidado y coordinación profesional, siempre desde un enfoque centrado en la persona.

Ese mismo principio guía nuestra actividad en otros sectores como salud, educación, administraciones públicas, telecomunicaciones, retail o la videocolaboración en espacios de trabajo conectados. La tecnología debe resolver retos concretos y aportar confianza a quienes la implementan y a quienes la usan.

Dentro de esta evolución, la división SPC For Business cobra especial relevancia en entornos profesionales. ¿Qué demanda están trasladando hoy las empresas en términos de comunicación, colaboración y digitalización de espacios de trabajo?

Las empresas están trasladando una demanda muy clara. Necesitan entornos de trabajo más conectados, eficientes y fáciles de gestionar. Los modelos híbridos y distribuidos han cambiado la forma de colaborar, reunirse, comunicar y compartir información. Por eso, las organizaciones buscan soluciones que mejoren la experiencia de las personas y que, al mismo tiempo, aporten fiabilidad operativa.

En comunicación y colaboración vemos una necesidad creciente de sistemas integrados, salas de reuniones mejor equipadas: soluciones de videocolaboración, audio profesional, telefonía IP, señalética digital, gestión inteligente de espacios o comunicación unificada. Las empresas quieren espacios preparados para trabajar de forma más ágil, tanto en presencial como en remoto, sin fricciones técnicas y con una gestión sencilla.

SPC For Business tiene un papel clave en esa evolución porque conecta tecnología y operativa empresarial. Hasta ahora hemos consolidado una posición muy sólida como integrador especializado en comunicaciones unificadas y colaboración corporativa, trabajando con fabricantes líderes como Yealink, Zycoo u Occulights. Ahora incluso damos un paso más con el lanzamiento de LumaCore, nuestra primera gama propia de soluciones de visualización profesional para entornos corporativos y profesionales. Esta familia incluye displays profesionales y meeting boards interactivos, y nace precisamente para responder a los retos audiovisuales de los espacios de trabajo modernos, integrando visualización, colaboración y contenido compartido de forma sencilla.

Además, seguimos reforzando nuestra propuesta con alianzas estratégicas como la reciente colaboración con Cyviz, que nos permite incorporar soluciones orientadas a mejorar la gestión inteligente de espacios comunes en las compañías. Este tipo de acuerdos encaja con una demanda empresarial cada vez más orientada a entornos audiovisuales proactivos, eficientes y basados en datos.

Todo esto refleja muy bien la evolución de SPC For Business. Queremos acompañar a las organizaciones en la modernización de sus espacios con criterio, combinando integración de tecnologías líderes, desarrollo propio y una visión consultiva que permita crear soluciones escalables, coherentes y preparadas para las nuevas formas de trabajar.

La compañía cuenta con una estructura internacional y capacidad de desarrollo propia, incluyendo presencia en hubs tecnológicos como Shenzhen. ¿Cómo influye esta combinación de proximidad europea y capacidad global en su propuesta de valor?

Influye muchísimo, porque nos permite combinar dos cosas muy difíciles de encontrar juntas: cercanía y capacidad global. SPC tiene una identidad profundamente europea, con sede en España y oficinas en Portugal y París. Entendemos muy bien las necesidades del mercado, la regulación, la cultura empresarial y la manera de trabajar de nuestros clientes.

Al mismo tiempo, nuestra presencia en Shenzhen nos conecta con uno de los principales ecosistemas tecnológicos del mundo. Allí trabajamos con partners de primer nivel y contamos con equipo de ingeniería propio, lo que nos permite participar de forma directa en el desarrollo y reforzar el control técnico.

El resultado es una propuesta de valor que combina cercanía y alcance global. Diseñamos con sensibilidad europea, ejecutamos con capacidad internacional y mantenemos control sobre la calidad, la evolución y la adaptación de nuestras soluciones. Para empresas e instituciones, esto se traduce en fiabilidad, flexibilidad y capacidad de respuesta.

Mirando al corto y medio plazo, ¿cuáles son las principales prioridades estratégicas de SPC y qué objetivos se marcan en términos de crecimiento y posicionamiento en el ecosistema tecnológico europeo?

Nuestro principal objetivo es consolidar a SPC como un partner tecnológico de referencia en Europa. Queremos crecer, sí, pero crecer desde el conocimiento, desde la integración y desde la capacidad de aportar valor real a largo plazo. Estamos en un momento donde muchas organizaciones necesitan acompañamiento para afrontar procesos complejos de transformación tecnológica. Y creemos que ahí SPC tiene muchísimo recorrido.

A corto y medio plazo vamos a reforzar el desarrollo de proyectos tecnológicos a medida para empresas, instituciones y administraciones, especialmente áreas donde vemos una necesidad estructural clara: el cuidado de personas mayores, los entornos conectados, la digitalización de espacios profesionales, la educación o la integración tecnológica en servicios públicos y privados. Son sectores donde la tecnología puede aportar eficiencia, seguridad, autonomía y mejor experiencia de uso.

También seguiremos impulsando SPC For Business como eje clave en comunicación, colaboración y digitalización de espacios profesionales. Las organizaciones necesitan partners capaces de simplificar la adopción tecnológica y de crear entornos preparados para nuevas formas de trabajar. En esta línea, queremos reforzar tanto nuestra capacidad de integración de soluciones líderes como el desarrollo de producto propio, siguiendo el camino iniciado con LumaCore.

Por último, mantendremos nuestra actividad de consumo como una fuente estratégica de conocimiento. Nuestro trabajo con familias, con especial foco a mayores y niños, nos ayuda a comprender cómo se adopta realmente la tecnología. Ese aprendizaje seguirá alimentando nuestra capacidad de crear soluciones más humanas también para el entorno empresarial.

Queremos que SPC sea percibida como un partner tecnológico fiable, cercano y capaz de transformar la complejidad en soluciones claras, útiles y sostenibles, tanto en el usuario final como en el entorno empresarial.