Naturgy y Greene avanzan en la producción de metano sintético a partir de residuos
Ambas compañías han puesto en marcha en Elche una planta piloto capaz de tratar unos 10 kilos de residuo por hora.

Naturgy y Greene han dado un nuevo paso en su proyecto conjunto ‘Waste to Biomethane’ (W2BM) con la puesta en marcha de una planta piloto en las instalaciones de la empresa de valorización material de residuos en Elche.
La instalación, que ya se encuentra operativa, tiene una capacidad de tratamiento de alrededor de 10 kilos de residuo por hora.
A partir de estos residuos, el sistema permite producir metano sintético mediante un proceso combinado de pirólisis-gasificación y metanación biológica.
El proyecto busca transformar residuos en gas verde
W2BM arrancó en 2023 con el objetivo de desarrollar soluciones destinadas a la descarbonización mediante la transformación de residuos industriales no reciclables y biomasa en gas verde.
La iniciativa pretende ampliar el potencial de desarrollo de este tipo de gases en España, al tiempo que contribuye a una gestión más eficiente de los residuos y a la producción de energía sostenible.
La tecnología desarrollada conjuntamente por Naturgy y Greene integra la gasificación de los residuos, mediante procesos de pirólisis y gasificación, con la posterior transformación del gas de síntesis en metano a través de un biorreactor biológico.
Este procedimiento permite aprovechar residuos que no pueden ser reciclados y convertirlos en una fuente de energía renovable con potencial para ser inyectada en la red gasista.
El proyecto también contempla evaluar el uso de biomasa y su combinación con residuos industriales para analizar su efecto sobre el rendimiento del proceso.
La planta busca alcanzar una pureza del metano superior al 95%
La planta piloto se encuentra actualmente en fase de ensayos y optimización, un proceso que se prolongará durante lo que resta de año.
El objetivo es mejorar el rendimiento del sistema y alcanzar niveles de pureza del metano iguales o superiores al 95%, además de validar la viabilidad técnica de la tecnología en condiciones reales de operación.
Durante esta fase se están analizando diferentes parámetros, entre ellos la estabilidad del proceso, la calidad del gas producido, el comportamiento de los microorganismos que intervienen en la metanación biológica y la eficiencia global del sistema.
También se están ajustando las condiciones operativas, como la presión, la temperatura y la composición del gas de entrada, con el objetivo de maximizar la producción de metano.
La conversión ya supera el 60%
El proceso biológico ha demostrado ya su capacidad para escalar desde el laboratorio hasta la planta piloto, alcanzando conversiones superiores al 60%.
Naturgy señala que existe potencial para elevar estos niveles hasta el 80% o el 90% mediante la optimización de las distintas variables operativas.
Los resultados obtenidos durante esta fase servirán para avanzar en el desarrollo de la tecnología y preparar su escalado industrial durante los próximos años.
El objetivo es desarrollar una primera planta industrial
El proyecto contempla a partir de 2027 el desarrollo de plantas de demostración con una capacidad superior.
También prevé diseñar una primera instalación industrial capaz de procesar decenas de miles de toneladas de residuos al año.








