El bono español supera el 4% y alcanza su mayor rentabilidad desde 2023
La deuda española a diez años ha llegado a tocar el 4,006%, en medio de una nueva oleada de ventas en los mercados de renta fija. El encarecimiento del petróleo, la persistencia de la inflación y las expectativas de nuevas subidas de tipos vuelven a tensionar los rendimientos de los bonos soberanos
Finanzas | 14/09/2026

La rentabilidad del bono español a diez años ha superado el 4% y ha llegado a tocar el 4,006%.
Se trata del nivel más elevado desde octubre de 2023, cuando llegó a alcanzar el 4,066% en plena tensión de los mercados de renta fija.
Si supera esta última referencia, el interés exigido por los inversores a España por su deuda a diez años alcanzaría máximos de los últimos doce años, ya que habría que remontarse a 2014 para encontrar niveles superiores.
La inflación de Estados Unidos reactiva las ventas de deuda
El movimiento se produce en un contexto de nuevas ventas generalizadas en los mercados de bonos.
Uno de los catalizadores ha sido el último dato de inflación de Estados Unidos.
El IPC se mantuvo en agosto en el 3,4% interanual, igual que en julio, mientras que en términos mensuales avanzó un 0,4%.
La inflación subyacente se moderó una décima, hasta el 2,4% interanual.
Sin embargo, la tasa mensual del IPC subyacente se situó en el 0,3%, una décima por encima de lo esperado.
Esta lectura reforzó las expectativas de que la Reserva Federal vuelva a subir los tipos de interés este miércoles.
El mercado llegó a elevar hasta cerca del 90% la probabilidad de una subida de 25 puntos básicos, frente a alrededor del 70% que descontaba antes de conocerse el dato.
El Treasury estadounidense vuelve a rozar el 5%
El cambio de expectativas se trasladó rápidamente al mercado de deuda.
La rentabilidad del bono estadounidense a diez años volvió a acercarse al 5%, arrastrando al resto de grandes mercados de renta fija.
Paolo Zanghieri, economista sénior de Generali Investments, considera que de cara a la próxima reunión de la Reserva Federal «el margen para la decepción es amplio».
«Un mensaje cauteloso sobre la lucha contra la inflación podría agravar la pérdida de credibilidad de los bonos estadounidenses, tras la decepcionante recompra de bonos del Tesoro. Una advertencia contundente sobre la inflación podría avivar las expectativas de un ciclo de subidas de tipos e impulsar al alza los rendimientos a corto plazo. Una orientación escasa, como en las dos primeras reuniones de Warsh, reavivaría la incertidumbre sobre la política monetaria. Los mercados también se centrarán en si sigue considerando que la crisis del petróleo es temporal, a pesar del riesgo de que se transmita de forma considerable a la inflación subyacente, y en su opinión sobre el aumento de los precios de los productos relacionados con la inteligencia artificial», ha explicado.
Francia y Alemania también sufren la presión vendedora
España no es una excepción dentro del movimiento global de la renta fija.
La deuda francesa a diez años ha alcanzado el 4,5%, su nivel más elevado desde 2008.
En este caso, las ventas se ven además reforzadas por el deterioro de las cuentas públicas francesas y la incertidumbre política.
En Alemania, el ‘bund’ a diez años, considerado el activo libre de riesgo de la zona euro, se mueve ya en torno al 3,5%.
Son niveles que no se veían desde 2009.
El 5% del bono estadounidense inquieta a las Bolsas
Al otro lado del Atlántico, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años vuelve a acercarse al 5%, una barrera que no supera desde 2007.
A la inflación y las expectativas sobre la política monetaria se suma la preocupación por la trayectoria de las cuentas públicas de Estados Unidos.
El mercado empieza a exigir una mayor prima para prestar dinero al país a largo plazo ante el elevado déficit y sus continuas necesidades de financiación.
El nivel del 5% adquiere además una especial relevancia para las Bolsas.
«Si viéramos que los rendimientos se acercan al 5% o al 5,25%, creo que ahí es donde se produciría cierta agitación en el mercado de valores», ha advertido Grace Peters, directora global de estrategia de inversión de JP Morgan Private Bank.
«Un 5% tiene un impacto psicológico», ha añadido.
Un mayor rendimiento de la deuda pública convierte a los bonos en una alternativa más atractiva frente a la renta variable.
Además, unos tipos de mercado más elevados aumentan la tasa utilizada para descontar los beneficios futuros de las compañías, lo que ejerce presión sobre sus valoraciones.









