La industria china desacelera al 4,5 % y el consumo apenas avanza en julio

La producción industrial moderó su avance al 4,5% interanual en julio, mientras que las ventas minoristas apenas crecieron un 0,6% y la inversión en activos fijos cayó un 6,7% hasta julio.

Actualidad | 17/08/2026

La economía china mostró nuevas señales de ralentización en julio, con una caída de la inversión fija y un menor crecimiento tanto de la producción industrial como del consumo interno.

Según los datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística de China, la producción industrial creció un 4,5% interanual en julio, frente al avance del 5,3% registrado el mes anterior.

La moderación del sector industrial se suma así a la debilidad observada en otros indicadores de actividad de la segunda mayor economía mundial.

Las ventas minoristas apenas crecen un 0,6%

Las ventas del comercio minorista de bienes de consumo aumentaron un 0,06% en julio respecto al mes anterior.

En comparación con julio de 2025, el crecimiento fue del 0,6%.

Durante los siete primeros meses de 2026, las ventas minoristas de bienes y servicios aumentaron un 2,6% interanual.

Dentro de esta cifra, la comercialización de servicios registró un crecimiento del 5%, mientras que las ventas de bienes avanzaron un 1,1%.

La inversión en activos fijos cae un 6,7%

La inversión en activos fijos descendió un 6,7% interanual entre enero y julio.

Excluyendo la inversión en desarrollo inmobiliario, la caída de la inversión en activos fijos fue del 3,7%.

Por su parte, la inversión vinculada al desarrollo inmobiliario retrocedió un 19,2%.

China reconoce el desequilibrio entre oferta y demanda

«En términos generales, la economía nacional se mantuvo estable, conservando el impulso positivo del desarrollo de alta calidad impulsado por la innovación durante los primeros siete meses», ha defendido la Oficina Nacional de Estadística de China.

El organismo ha advertido, no obstante, de un entorno externo «complejo y volátil», así como del «agudo» desequilibrio interno entre una oferta fuerte y una demanda débil.

«Debemos profundizar la reforma y la apertura, acelerar la transición hacia nuevos motores de crecimiento, intensificar los ajustes contracíclicos e impulsar la demanda interna y mejorar la oferta con mayor intensidad», ha apuntado la ONE.