Anna Serra

Commercial Director de SID

El sector de las ciencias de la vida en Cataluña ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, consolidando a Barcelona como uno de los principales polos biomédicos de Europa. La capacidad para atraer inversión internacional, generar empleo de alto valor añadido y desarrollar innovación con impacto global ha convertido a la región en un referente para empresas, investigadores e instituciones científicas tanto del ámbito público como privado.

Así lo refleja el último Informe de la BioRegión de Cataluña, que sitúa al ecosistema entre los más dinámicos de Europa: la región reúne ya más de 1.650 empresas y 94 instituciones de investigación vinculadas a las ciencias de la vida y la salud, genera más de 306.000 puestos de trabajo y representa el 7,6% del PIB catalán.

Una parte importante de este crecimiento se apoya en la fortaleza del sistema sanitario catalán. La capacidad de su red hospitalaria para combinar actividad asistencial e investigación biomédica ha permitido a Cataluña consolidarse como el cuarto hub europeo y el séptimo mundial en ensayos clínicos, con 5.768 estudios activos en 2025 y el 92% de toda la actividad desarrollada en España. Esta actividad está impulsando además grandes proyectos de transformación, como el futuro Campus de Salut Clínic, que movilizará 1.700 millones de euros para ampliar la capacidad asistencial, investigadora y docente de Barcelona.

A esta fortaleza se suman iniciativas públicas como la ampliación del Parc de Recerca Biomèdica de Barcelona (PRBB) en la Ciutadella, así como proyectos privados de gran envergadura como el CaixaResearch Institute o el edificio ExplorER del Hospital Sant Joan de Déu, que reforzarán el posicionamiento de Barcelona en ámbitos estratégicos como la medicina de precisión, la inmunología o las enfermedades raras.

Pero hay otro factor que está contribuyendo al crecimiento del ecosistema: su creciente capacidad de transferencia tecnológica. Como ejemplo, la llegada del Centre Fraunhofer de Teragnosi Aplicada en Salut (Fraunhofer CAT) demuestra que Barcelona no solo genera conocimiento científico, sino que también atrae a organizaciones expertas en convertir la investigación de frontera en nuevas soluciones terapéuticas y herramientas de diagnóstico.

Los efectos de esta evolución son visibles en el tejido empresarial: desde 2016 se han creado 639 startups en Cataluña, de las cuales 464 continúan activas. Además, el ecosistema ha generado 168 spin-offs científicas desde centros de investigación y hospitales, con una tasa de supervivencia cercana al 83%. Pero quizá uno de los indicadores más claros de la madurez alcanzada por el sector sea el crecimiento de las pymes: entre 2020 y 2024, las pequeñas compañías crecieron un 66% y las medianas un 22%, reflejando la consolidación de modelos de negocio cada vez más robustos y competitivos.

Cada uno de estos aspectos es lo que ha reforzado el atractivo internacional de Barcelona como destino para la inversión y la creación de nuevos Hubs. Barcelona & Partners es un buen ejemplo de ello: ha contribuido a atraer 43 empresas internacionales, entre ellas Sanofi, Bayer o Heetch, que han generado una inversión de 1.700 millones de euros y más de 4.500 empleos.

Sin embargo, el crecimiento del ecosistema life sciences plantea un desafío cada vez más evidente: la disponibilidad de infraestructuras especializadas capaces de acompañar la evolución de las empresas. Muchas de ellas necesitan laboratorios, salas blancas y espacios de producción listos para operar, espacios flexibles para crecer, equipamientos técnicos complejos y servicios adaptados a los requisitos regulatorios del sector.

Aunque durante los últimos años se han impulsado importantes proyectos públicos para reforzar hospitales, universidades y centros de investigación, España no había contado hasta ahora con un operador privado de real estate especializado en el desarrollo y gestión de este tipo de activos, como sí ocurre desde hace años en mercados como Estados Unidos o Reino Unido.

SID nació precisamente para responder a esta necesidad: hemos desarrollado el primer modelo privado en ciencia e innovación en España. Hoy contamos con campus en Madrid y Barcelona, más de 150.000 m² de superficie destinada a actividades científicas y tecnológicas y una inversión continuada que nos permite seguir ampliando nuestra capacidad. Esta combinación de experiencia, escala y capacidad inversora es lo que nos permite ofrecer una propuesta de valor diferencial y ser el socio de referencia para las organizaciones de nuestro país.

En esta línea, acabamos de anunciar una inversión de 16 millones de euros destinada a la creación de cerca de 10.000 m² adicionales de laboratorios, salas blancas y oficinas especializadas en nuestro campus de Barcelona, que estarán operativos en 2027.

Porque continuar consolidando la posición de Barcelona entre los principales Hubs científicos e innovadores europeos exigirá seguir invirtiendo en las infraestructuras que permiten transformar conocimiento en innovación, atraer talento e inversión internacional.