Francisco Javier Rivas Compains

profesor de EAE Business School.

En septiembre llega un momento importante en la vida de las familias… la vuelta al Colegio. En esta ocasión, se espera un gasto medio rondando los quinientos euros y es que, el coste de determinadas partidas imprescindibles en este menester se ha visto muy impulsados por la inflación de algunas partidas.

De entrada, los libros, dependiendo de la etapa educativa pueden situarse desde los 180-190 euros hasta los casi 300 euros siendo este el mayor de los esfuerzos necesarios. La verdad no se entiende que no existan mayores ayudas a las familias en este ámbito más allá del IVA reducido. Para familias con más de un hijo representa un verdadero dilema financiero en la mayor parte de los ciclos educativos. La opción de la segunda mano no siempre es posible dado que los libros de texto de muchas materias presentan pequeñas modificaciones que hacen difícil la reutilización.

Si hace falta cambiar la mochila, caso bastante habitual tras el trajín de un periodo escolar, hay que volver a rascarse el bolsillo. El coste es muy variable dependiendo de la voluntad de los padres, pero digamos que el rango 50-100 euros podría ser una banda de fluctuación normal para este gasto.

En los coles privados y concertados, también en algunos públicos, el dispendio en uniformes puede ser igual o superior al de los libros. Este coste es especialmente importante en la educación primaria donde la reutilización de un año para otro de los uniformes es poco probable.

En suma, una nueva cuesta tras las vacaciones, tal vez un poco menos empinada que la cuesta de enero, pero no menos importante, se trata de la ecuación de nuestros hijos y ahí no se suele reparar en gastos.

Algunos consejos prácticos:

– Se debe comprar lo necesario, esto es especialmente importante en el material que suele ser bastante repetitivo de un periodo lectivo a otro. Ahí si hay opción a reutilización.
– En el caso de familias con más de un hermano… la economía circular es importantísima, si no se pueden reciclar los libros, que al menos la ropa sí se pueda heredar.
– Por último, preguntar a los educadores. En muchos casos los cambios de los libros escolares son mínimos y, por tanto, con el apoyo de los profesores esa segunda y tercera vida de los manuales escolares es posible

¡Mucha Suerte con la vuelta!