J. Safra Sarasin AM prevé que el oro recupere los 4.600 dólares este año

La gestora considera que el metal precioso se encuentra cerca de su suelo, aunque descarta un rebote sostenido a corto plazo por la expectativa de nuevas subidas de tipos de la Reserva Federal.

Finanzas | 10/07/2026

J. Safra Sarasin Sustainable Asset Management, la gestora de activos del banco privado suizo J. Safra Sarasin, ha situado al oro en niveles próximos a su suelo.

La firma prevé además que el metal precioso recupere los 4.600 dólares por onza antes de que concluya 2026.

El estratega de Divisas de la gestora, Claudio Wewel, ha explicado que las posiciones especulativas netas sobre el activo refugio se han vuelto de nuevo “más alcistas” en las últimas semanas, incluso después de que el oro haya caído hasta nuevos mínimos en lo que va de año.

En concreto, el metal precioso se situaba al cierre de las bolsas europeas en el entorno de los 4.100 dólares por onza.

A finales de junio llegó a caer por debajo de la cota psicológica de los 4.000 dólares, hasta los 3.950 dólares.

El pesimismo podría haber tocado techo

Wewel ha señalado que los risk reversals, que miden el equilibrio entre la demanda de protección frente a caídas y la apuesta por subidas, han descendido hasta niveles no vistos en una década.

Según el experto, este movimiento sugiere que el mercado podría haber alcanzado el punto máximo de pesimismo.

“Esto indica que probablemente no haría falta demasiado para que cambiara la tendencia, lo que debería traducirse en una reversión de las recientes salidas de fondos cotizados (ETFs). Estos elementos nos llevan a pensar que probablemente el oro no se encuentra demasiado lejos de su suelo”, ha precisado.

De cara a los próximos meses, J. Safra Sarasin AM mantiene su convicción de que el contexto fundamental favorable para el oro sigue intacto.

La gestora considera que la fragmentación geopolítica sostenida en el tiempo favorecerá la persistencia a largo plazo de la depreciación estructural del dólar.

Deuda, bancos centrales e incertidumbre institucional

La firma también apunta a que la sostenibilidad de los niveles de deuda soberana seguirá siendo probablemente un asunto relevante.

No obstante, matiza que resulta difícil anticipar cuándo volverán los mercados a centrar su atención en este debate.

Wewel ha señalado además que, ante estos desarrollos de más largo plazo, es probable que los bancos centrales y los inversores institucionales y privados continúen aumentando sus asignaciones al oro a medio plazo.

El experto también ha advertido de que, aunque ahora no esté en el foco, la preocupación por la fortaleza de las instituciones estadounidenses puede resurgir con facilidad a medida que se acerquen las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.

La Fed limita el rebote a corto plazo

Pese a este contexto favorable, la gestora no espera un rebote pronunciado del oro en el corto plazo.

Wewel ha explicado que, sobre la base de los últimos datos de inflación y macroeconómicos, la entidad espera que la fortaleza del ciclo continúe.

En ese escenario, anticipa que la Reserva Federal elevará el precio del dinero hasta en dos ocasiones en un año.

“En nuestro escenario central, la Fed debería llevar a cabo dos subidas de tipos durante los próximos doce meses, con el riesgo de que tenga que hacer más. Con el mercado descontando una subida y media de tipos en Estados Unidos, es poco probable que el oro registre un rebote sostenido a corto plazo”, ha afirmado el experto.

Objetivo de 4.600 dólares

El estratega de Divisas ha reconocido, no obstante, que probablemente no sería necesario que los datos estadounidenses se debilitaran demasiado desde los niveles actuales para llevar las expectativas de tipos en Estados Unidos y el dólar algo más abajo.

En este contexto, J. Safra Sarasin AM estima que una moderada debilidad del dólar estadounidense hasta finales de año, combinada con unos tipos reales algo más bajos, respaldará al oro.

“Según nuestro modelo, creemos que el oro debería recuperarse hacia los 4.600 dólares antes de finales de año”, ha pronosticado Wewel.

Ese nivel supondría un potencial alcista superior al 12% respecto a los precios actuales.

Sin embargo, el metal precioso todavía se situaría casi un 18% por debajo de su nivel más alto, alcanzado a finales de enero, cuando tocó los 5.595 dólares por onza.

Con todo, J. Safra Sarasin AM considera que la reactivación de la operación de depreciación estructural del dólar, a medida que se aproximen las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, representa un riesgo alcista adicional para el oro.