El Club de Exportadores rechaza los nuevos aranceles de Estados Unidos a la UE
La organización considera que el gravamen del 10% impuesto por Washington a determinadas importaciones europeas es una medida proteccionista injustificada que aumenta la incertidumbre para las empresas exportadoras.
Empresa | 27/07/2026

El Club de Exportadores e Inversores Españoles ha rechazado la entrada en vigor de los nuevos aranceles del 10% aplicados por Estados Unidos a las importaciones procedentes, entre otros territorios, de la Unión Europea.
La organización considera que se trata de una medida claramente proteccionista y sin justificación, ya que la UE dispone de mecanismos para controlar que los productos importados no hayan sido elaborados mediante trabajo forzoso en terceros países.
A su juicio, la decisión de Washington consolida un escenario de mayor incertidumbre para las compañías exportadoras y refuerza la necesidad de preservar un marco comercial estable y predecible entre ambas economías.
“No es que sea una medida proteccionista, es algo que va más lejos. Una vez más ha querido utilizar los aranceles como arma para presionar indiscriminadamente e intentar conseguir objetivos, algunos falsos como en este caso, en otros reales, pero totalmente independientes de las relaciones comerciales y económicas entre EEUU y cualquier otro país”, ha explicado el presidente del Club de Exportadores, Antonio Bonet.
Un impacto desigual entre los sectores
Estados Unidos ha tratado de justificar los nuevos gravámenes en el marco de una investigación sobre los esfuerzos internacionales para combatir el trabajo forzoso en las cadenas de suministro.
Los aranceles afectarán de forma desigual a los distintos sectores exportadores europeos y españoles, aunque algunas actividades quedarán exentas.
El Club sostiene que la consolidación de nuevas barreras comerciales genera inseguridad e incertidumbre, puede condicionar las decisiones de inversión y reducir la competitividad de las empresas.
La UE ya combate el trabajo forzoso
«La lucha contra el trabajo forzoso ya es un objetivo de la política comercial de la UE. De hecho, la UE ha publicado legislación, en este sentido para prevenir que los productos que importa la UE hayan sido elaborados en alguna de las fases de la cadena de suministro usando trabajo forzoso. Además, es un objetivo compartido por las economías desarrolladas y debe impulsarse mediante mecanismos multilaterales, cooperación internacional y reglas comunes. Utilizar medidas arancelarias unilaterales como instrumento de presión introduce distorsiones en el comercio internacional y perjudica a empresas que cumplen con los más altos estándares de diligencia debida y sostenibilidad en sus cadenas de suministro», afirma Bonet.
El Club defiende que la lucha contra estas prácticas debe abordarse mediante la cooperación internacional, los mecanismos multilaterales y la aplicación de reglas comunes, en lugar de recurrir a medidas unilaterales de carácter arancelario.
Estados Unidos sigue siendo un mercado prioritario
Muchas de las empresas que forman parte del Club consideran que Estados Unidos continúa siendo uno de los principales destinos para las exportaciones e inversiones españolas fuera de la Unión Europea.
Por este motivo, la organización considera prioritario preservar unas relaciones económicas sólidas, sustentadas en la seguridad jurídica, la apertura comercial y la reciprocidad.
«Más allá del impacto inmediato sobre determinados sectores, lo más preocupante es que se consolide una dinámica de creciente fragmentación del comercio internacional. Las empresas necesitan estabilidad, previsibilidad y un marco regulatorio claro para seguir invirtiendo, creciendo y generando empleo. Confiamos en que la Unión Europea y Estados Unidos apuesten por el diálogo para evitar una escalada comercial que terminaría perjudicando a ambas economías», concluye Bonet.









