Europa reactiva la energía nuclear mientras España mantiene su calendario de cierre

La Unión Europea cuenta con dos reactores actualmente en construcción, 19 planificados y otros 48 propuestos, mientras varios países revisan sus políticas sobre esta tecnología.

21/08/2026

La energía nuclear está recuperando protagonismo en buena parte de Europa ante las necesidades de autonomía energética, competitividad industrial y estabilidad de los precios de la electricidad.

Mientras España mantiene un calendario para cerrar sus siete reactores entre 2030 y 2035, distintos países europeos preparan nuevas centrales, prolongan la vida útil de las existentes o están reconsiderando decisiones adoptadas durante las últimas décadas.

El cambio no es homogéneo y muchos de los proyectos todavía se encuentran en fases administrativas, financieras o tecnológicas preliminares, pero la posición europea respecto a la energía nuclear ha comenzado a modificarse.

Bélgica ha derogado su política de cierre completo, mientras que en Alemania se ha reducido la oposición a esta tecnología. Italia ha iniciado un proceso para reconsiderar la producción nuclear y Dinamarca y Suiza también han abierto debates sobre las restricciones adoptadas anteriormente.

Este giro quedó reflejado en la Cumbre sobre Energía Nuclear celebrada en París el pasado mes de marzo de 2026.

Durante el encuentro, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reconoció que «fue un error estratégico para Europa dar la espalda a una fuente de energía fiable, asequible y con bajas emisiones».

La UE tiene dos reactores en construcción

Según los datos de Foro Nuclear elaborados a partir de la Asociación Nuclear Mundial y del sistema PRIS del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la Unión Europea contaba al cierre de 2025 con 98 reactores en operación y una potencia conjunta de 96,2 gigavatios (GW).

En el conjunto del continente europeo había 162 reactores operativos.

Actualmente existen dos unidades en construcción dentro de la Unión Europea.

La primera es Mochovce 4, en Eslovaquia, con una potencia de 471 megavatios (MW) y pendiente de iniciar su fase de explotación comercial.

La segunda es Paks 5, en Hungría, con 1.200 MW, cuyas obras comenzaron el pasado mes de febrero.

Europa suma diez reactores actualmente en construcción

La cifra aumenta al ampliar el análisis al conjunto del continente.

Reino Unido construye las dos unidades de Hinkley Point C, con aproximadamente 3.260 MW de capacidad conjunta.

Ucrania mantiene desde hace décadas dos reactores en construcción en Khmelnytskyi, con una potencia conjunta de 2.178 MW, mientras que Rusia concentra otros cuatro reactores en construcción en su territorio europeo.

En total, Europa cuenta así con diez reactores en construcción: dos en la Unión Europea, dos en Reino Unido, dos en Ucrania y cuatro en la Rusia europea.

La UE planifica otros 19 reactores

Las instalaciones actualmente en construcción representan solo una parte de los proyectos previstos.

A cierre de 2025, Foro Nuclear contabilizaba 19 reactores planificados dentro de la Unión Europea, con una potencia conjunta de 16,6 GW.

A estos se sumaban otros 48 reactores propuestos, que aportarían hasta 28,3 GW adicionales.

La categoría de reactor planificado suele corresponder a proyectos que ya cuentan con aprobaciones, compromisos políticos o calendarios más definidos, mientras que las propuestas presentan un menor grado de madurez.

Entre los proyectos previstos figuran dos nuevas unidades en Kozloduy, Bulgaria; la ampliación de Dukovany, en Chequia; otros dos reactores del proyecto Paks II, en Hungría; tres grandes unidades dentro del programa nuclear polaco; la finalización de Cernavoda 3 y 4, en Rumanía; y hasta siete reactores en Suecia.

Francia, por su parte, prepara seis unidades con aproximadamente 9.900 MW de capacidad.

También existen propuestas adicionales todavía no consolidadas en países como Chequia, Rumanía o Países Bajos.

Polonia prepara hasta 9.000 MW de nueva potencia nuclear

Polonia representa uno de los mayores cambios potenciales dentro de la Unión Europea.

Su programa contempla hasta 9.000 MW de reactores convencionales repartidos entre dos centrales nucleares.

A esta capacidad se suma una cartera paralela, todavía menos madura, que contempla hasta 24 reactores modulares pequeños o SMR.

Los pequeños reactores modulares amplían los planes europeos

Los SMR explican una parte importante de la diferencia entre los proyectos convencionales y el elevado número de unidades propuestas.

Europa, sin embargo, todavía no ha comenzado la construcción de ningún reactor de esta categoría.

Para acelerar su desarrollo, la Comisión Europea adoptó en marzo de 2026 una estrategia específica destinada a situar los primeros proyectos europeos a comienzos de la década de 2030.

Bruselas aprobó también el programa de trabajo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom) para 2026 y 2027, dotado con 330 millones de euros.

De esta cantidad, 108 millones estarán destinados a innovación y seguridad.

La Comisión considera que los SMR pueden proporcionar un suministro eléctrico estable para nuevos usuarios con una elevada demanda energética, como los centros de datos.

Estonia estudia actualmente dos unidades con unos 600 MW conjuntos, mientras que Rumanía mantiene un proyecto de seis módulos.

Polonia concentra además numerosas iniciativas privadas y países como Chequia, Suecia, Finlandia y Países Bajos analizan diferentes diseños y emplazamientos.

Según las proyecciones del Programa Ilustrativo Nuclear (PINC) de la Comisión Europea, la capacidad total de SMR en la Unión Europea podría situarse entre 17 GW y 53 GW en 2050.

La sequía pone a prueba la generación nuclear

La expansión de la energía nuclear también afronta desafíos operativos vinculados a fenómenos climáticos extremos.

La Comisión Europea convocó este miércoles de manera extraordinaria al Grupo de Coordinación de la Electricidad para analizar la seguridad del suministro eléctrico ante las temperaturas persistentemente elevadas y unos niveles de agua históricamente bajos.

El organismo confirmó que la seguridad del suministro eléctrico se mantiene estable y que no existen riesgos de saturación a corto plazo, aunque anticipó que la situación continuará siendo tensa durante las próximas semanas.

La sequía ha provocado recortes en la producción nuclear de Francia durante los últimos días.

Hungría también se vio obligada a cerrar prácticamente por completo su única central nuclear.