La actividad privada en España acelera en septiembre y alcanza máximos desde 2024
La actividad de las empresas españolas aceleró su crecimiento en septiembre hasta alcanzar su nivel más elevado desde diciembre de 2024. El índice PMI compuesto subió hasta los 56,8 puntos, frente a los 55,8 registrados en agosto, según los datos de S&P Global Market Intelligence.
Actualidad | Empresa | 05/10/2026

El avance de la actividad privada estuvo respaldado principalmente por el sector servicios, cuyo PMI aumentó desde los 57,8 puntos de agosto hasta los 58,3 en septiembre.
La industria manufacturera también mejoró su comportamiento y regresó a terreno expansivo, con un PMI de 51 puntos, frente a los 49,5 del mes anterior.
Los niveles superiores a 50 puntos indican crecimiento de la actividad, mientras que una lectura por debajo de esa referencia refleja contracción.
Los nuevos pedidos mantienen su fortaleza
En el sector servicios, el flujo de nuevos pedidos se mantuvo sólido durante septiembre y las empresas continuaron aumentando sus plantillas.
Sin embargo, las expectativas sobre la actividad futura se moderaron hasta situarse en su nivel más bajo de los últimos cuatro meses.
Esta pérdida de confianza estuvo relacionada con la incertidumbre geopolítica, mientras que los costes operativos continuaron aumentando por el encarecimiento de la energía, los combustibles y la mano de obra.
Los costes aumentan la presión sobre las empresas
«El aumento de la inflación de los costes de los insumos constituye una preocupación importante, ya que las empresas han vuelto a señalar no solo un acusado aumento de los precios de la energía, sino también mayores presiones salariales y un incremento en general de las tarifas de los proveedores», ha comentado Paul Smith, economista de S&P Global Market Intelligence, para quien el deterioro de la confianza, en un contexto de persistente incertidumbre geopolítica, «añade nuevos riesgos a la baja para el desempeño empresarial futuro».
Pese a estas presiones, el avance conjunto de los servicios y la recuperación de las manufacturas permitieron que la actividad privada española alcanzara en septiembre su mayor ritmo de expansión en casi dos años.









