Seis de cada diez emprendedores presentan señales frecuentes de fatiga mental

Seis de cada diez personas emprendedoras presentan habitualmente al menos una señal de fatiga, como cansancio, problemas de concentración o dificultad para realizar las actividades diarias, mientras que dos de cada tres aseguran enfrentarse con frecuencia a situaciones que consideran estresantes, según un informe elaborado por Ancla.Life a partir de las respuestas de 352 emprendedores de habla hispana.

Actualidad | ESG | Startups | 08/10/2026

El informe “Mucha carga, poca pausa. Fatiga mental, hábitos y regulación del estrés en emprendedores de habla hispana” analiza la relación entre la fatiga percibida y factores como el sueño, la actividad física, las pausas, la vida social y las estrategias utilizadas para gestionar el estrés.

El estudio se ha elaborado a partir de un test de autodiagnóstico diseñado por Nirakara.lab y realizado voluntariamente por 352 personas emprendedoras entre julio de 2024 y mayo de 2026.

Solo el 17,9 % de los participantes afirma despertarse habitualmente descansado, mientras que el 56,2 % reconoce comenzar el día algo o muy cansado.

Además, entre las personas que afrontan situaciones estresantes con frecuencia, el 40,3 % no utiliza habitualmente ninguna de las tres estrategias de regulación analizadas: actividad física, técnicas de relajación o meditación y apoyo de familiares o amigos cercanos.

«Durante demasiado tiempo, en el emprendimiento hemos normalizado trabajar jornadas interminables con niveles muy altos de exigencia prestando muy poca atención a la recuperación. El problema no es solo cuánto estrés soportamos, sino con qué recursos contamos para gestionarlo. Si queremos construir empresas sostenibles, tenemos que empezar a entrenar también la sostenibilidad de las personas que las lideran», explica Diego Ballesteros, presidente de Ancla.Life.

El 42 % declara cansancio o falta de energía

Los resultados muestran también una elevada presencia de hábitos asociados a una menor recuperación durante la jornada.

El 47,4 % de los participantes pasa más de ocho horas sentado durante un día laborable y el 35,5 % no realiza nunca pausas activas. Entre estos últimos, el 50,4 % afirma experimentar cansancio frecuente.

Asimismo, el 46,3 % nunca o casi nunca busca apoyo en familiares o amigos cuando se encuentra estresado.

La falta de energía aparece como una de las principales manifestaciones de la fatiga. El 42 % declara cansancio o poca energía con frecuencia y el 39,8 % reconoce dificultades para concentrarse.

Además, un 23 % afirma sentirse incapaz de realizar sus actividades diarias debido a la fatiga.

Actividad física, sueño y relaciones sociales

El estudio identifica diferencias entre las personas que sufren estrés frecuente y presentan fatiga y aquellas que, pese a encontrarse expuestas a situaciones estresantes, no manifiestan estas señales de forma habitual.

De las 233 personas que aseguran vivir situaciones estresantes con frecuencia, el 32,6 % no presenta ninguna señal frecuente de fatiga.

Entre quienes no manifiestan fatiga, el 72,4 % realiza al menos 76 minutos de actividad física intensa a la semana, frente al 46,5 % de aquellos que sí presentan estas señales.

El 52,6 % de quienes no sufren fatiga frecuente casi nunca tiene dificultades para conciliar el sueño, frente al 26,8 % del otro grupo.

Asimismo, el 51,3 % mantiene una vida social significativa al menos una vez por semana, frente al 24,8 % entre quienes presentan fatiga habitual.

«Los resultados permiten observar que, ante una exposición frecuente al estrés, determinados hábitos relacionados con el movimiento, el sueño o los vínculos sociales aparecen con mayor frecuencia entre quienes no presentan señales habituales de fatiga. Es importante interpretar estos datos como asociaciones y no como relaciones de causa y efecto. El informe identifica patrones que pueden ayudarnos a comprender mejor la relación entre carga y recuperación, pero no permite concluir que un hábito concreto evite por sí mismo la fatiga», explica Gustavo Díez, fundador y director de Nirakara.lab.

El estrés aumenta con el tamaño de los equipos

El informe observa además un aumento del estrés frecuente a medida que crece la responsabilidad sobre los equipos.

Entre quienes trabajan en equipos de hasta cinco personas, el 56,4 % declara experimentar estrés frecuente.

El porcentaje aumenta hasta el 75 % en equipos de entre cinco y 15 personas y alcanza el 81,6 % cuando se trata de organizaciones con entre 15 y 50 integrantes.

El cansancio frecuente, sin embargo, se mantiene relativamente estable en los tres grupos, con porcentajes comprendidos entre el 41,3 % y el 43,2 %.

«En las empresas medimos prácticamente todo: crecimiento, financiación, ventas o performance de los equipos, pero rara vez medimos cómo está la persona que sostiene la empresa. Este informe nace para poner datos sobre esa parte invisible y abrir una reflexión: quizá no podamos hablar de la salud de una empresa sin empezar a mirar también la de quien la lidera. No queremos esperar a que un emprendedor esté agotado para ayudarle: queremos ayudarle a que se prepare antes», concluye Carlota Mateos, cofundadora de Ancla.Life.

Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el 10 de octubre, Ancla.Life propone incorporar la recuperación a la forma de entender el rendimiento de los emprendedores, con especial atención al descanso, las pausas durante la jornada, la actividad física y las relaciones personales.

El informe recuerda asimismo que estos hábitos no sustituyen la atención profesional y recomienda acudir a un especialista de la salud cuando el cansancio persista durante semanas, interfiera en la vida diaria o vaya acompañado de un malestar sostenido.