Enrique Riquelme eleva al 62,03 % su participación en Cox

El presidente y fundador de la compañía refuerza su posición como principal accionista tras adquirir un 2,4% adicional del capital, hasta controlar más de 52,66 millones de acciones valoradas en unos 661 millones de euros.

Actualidad | Empresa | 11/06/2026

El presidente de Cox, Enrique Riquelme, ha reforzado su posición como principal accionista de la compañía de agua y energía tras elevar su participación hasta el 62,03% del capital.

Según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Riquelme se ha hecho con un 2,4% adicional de la empresa, desde el 59,62% que poseía anteriormente.

Con esta operación, el presidente y fundador de Cox controla un paquete de más de 52,662 millones de acciones, que a los actuales precios de mercado tienen un valor aproximado de 661 millones de euros.

Participación a través de tres sociedades

La participación de Riquelme en Cox se articula a través de las sociedades Inversiones Riquelme Vives, Lusaka Investments y Riquelme Capital Group.

En concreto, Inversiones Riquelme Vives concentra el 57,71% del capital de la compañía, mientras que Lusaka Investments posee un 3,57% y Riquelme Capital Group controla un 0,740%.

El empresario alicantino, que perdió el pasado domingo la carrera electoral a la presidencia del Real Madrid frente a Florentino Pérez, controla el 94,2% de Inversiones Riquelme Vives y el 100% de Lusaka Investments y Riquelme Capital Group.

Cox culmina la compra de Iberdrola México

El refuerzo accionarial se produce después de que Cox culminara a finales de abril la adquisición de Iberdrola México, tras obtener las autorizaciones regulatorias necesarias. La operación se cerró por 4.000 millones de dólares, unos 3.414 millones de euros.

El perímetro de la transacción incluye una capacidad instalada de 2.600 megavatios en funcionamiento. De ellos, 1.368 MW corresponden a centrales de ciclo combinado y cogeneración, mientras que 1.232 MW proceden de activos eólicos y fotovoltaicos.

La compra incorpora también la actividad comercial y la cartera de proyectos de generación que Iberdrola poseía en México, que Cox pretende poner en operación en el futuro de acuerdo con sus planes de expansión en el país.

México, mercado estratégico para el grupo

La operación tiene un carácter transformacional para Cox, al generar sinergias significativas para el grupo y consolidar México como un país estratégico dentro de su hoja de ruta.

La compañía refuerza así su presencia en un mercado en el que lleva más de diez años operando y en el que integra los sectores de agua y energía como parte de su modelo de crecimiento.

Además, la adquisición consolida el modelo de integración vertical de Cox, basado en combinar generación, comercialización y capacidades industriales bajo una misma plataforma.