El BCE vuelve a subir tipos por la inflación energética
El organismo elevará en 0,25 puntos los tres tipos de referencia de la zona euro, con la facilidad de depósito en el 2,25%, mientras el IPC escala al 3,2% y el euríbor vuelve a máximos desde septiembre de 2024.
Actualidad | Destacado | Finanzas | 11/06/2026

Tras diez subidas y ocho bajadas, el Banco Central Europeo se prepara para volver a endurecer su política monetaria. Los tipos de interés subirán de nuevo en la eurozona a partir del próximo lunes, con un incremento de 0,25 puntos en los tres tipos de referencia.
La decisión llega tres años después de la última subida y solo dos años después de que el organismo iniciara el ciclo de recortes, cuando el precio del dinero, clave para determinar el coste de hipotecas y préstamos, había alcanzado máximos históricos en el entorno del 4,5%.
La principal diferencia respecto al ciclo iniciado en el verano de 2022 es el origen de la presión inflacionista. Entonces, el detonante fue el encarecimiento del gas y los carburantes, con la guerra en Ucrania como telón de fondo y un IPC creciendo a doble dígito. Ahora, la tensión procede del conflicto en Oriente Próximo y de su impacto sobre la energía y las expectativas de precios.
La facilidad de depósito subirá al 2,25%
El BCE ha decidido elevar en 0,25 puntos los tres tipos oficiales. La facilidad de depósito pasará al 2,25%, el tipo de refinanciación principal se situará en el 2,4% y la facilidad marginal de préstamo alcanzará el 2,65%.
En juego está la credibilidad del banco central, según apuntan distintas firmas de análisis y bancos de inversión. El organismo con sede en Fráncfort ha aprendido de la etapa de Mario Draghi la importancia de orientar las expectativas del mercado y evitar movimientos bruscos en un contexto de incertidumbre, como ya ocurrió durante la crisis de deuda de la eurozona.
La gran cuestión ahora es hasta dónde llevará el BCE este nuevo ciclo alcista. La respuesta dependerá en buena medida del impacto de la guerra en Oriente Próximo sobre los precios y de la capacidad del organismo para frenar las expectativas inflacionistas sin dañar en exceso la actividad económica.
Inflación al 3,2% y euríbor en máximos desde 2024
Los últimos datos respaldan el giro del BCE. El IPC de mayo escaló hasta el 3,2% en la zona euro, mientras que el euríbor, índice de referencia para buena parte de las hipotecas, cerró en torno al 2,8% y apunta a nuevas subidas en junio.
El indicador se situaba ayer en el entorno del 2,84%, su nivel más alto desde septiembre de 2024. Este avance anticipa un nuevo encarecimiento de la financiación para hogares y empresas, especialmente si el mercado empieza a descontar un ciclo de tipos más largo de lo previsto.
El otro foco de atención estará en el cuadro macroeconómico trimestral que el BCE dará a conocer este jueves. Será la primera revisión desde marzo, cuando el organismo ya incorporó el impacto de las primeras semanas del conflicto iniciado por Estados Unidos sobre Irán.
El conflicto obliga a revisar el escenario
Desde entonces, la situación se ha deteriorado. Tras varios anuncios de alto el fuego y el final de distintas conversaciones, esta semana los ataques se han recrudecido después de una ofensiva lanzada por Estados Unidos contra territorio iraní, posterior al ataque del régimen de los ayatolás contra un helicóptero estadounidense.
En marzo, Christine Lagarde ya reconoció el esfuerzo extraordinario realizado por el equipo de análisis del BCE para contar con una fotografía lo más actualizada posible del conflicto en el Golfo Pérsico, que había estallado apenas dos semanas antes.
La previsión defendida entonces por la presidenta del banco central, y reiterada en varias ocasiones, era que los precios tocarían techo en el segundo trimestre, por encima del 3%, para después volver a moderarse a partir del verano. Aun así, el BCE elevó sus estimaciones de inflación para este ejercicio desde el 1,9% contemplado a finales de 2025 hasta el 2,6%, con una vuelta a niveles próximos al 2% a partir de 2027.
El impacto sobre el crecimiento también se dejó notar en las proyecciones de marzo. El BCE rebajó en tres décimas su previsión de avance del PIB de la zona euro para este ejercicio, hasta el 0,9%, aunque anticipó una recuperación gradual de la tracción económica a partir de 2027, con un crecimiento estimado entonces del 1,3%.
El petróleo vuelve a tensionar las previsiones
Desde Banca March advierten de que el entorno actual está marcado por un shock de oferta difícilmente corregible mediante un endurecimiento de las condiciones monetarias. La firma recuerda, no obstante, que en 2022 la magnitud del shock energético era significativamente mayor, ya que Rusia concentraba aproximadamente el 40% del gas y el 23% del petróleo importado por la UE, frente a una exposición actual mucho más reducida al Golfo Pérsico, del 3,3% y el 12%, respectivamente.
El petróleo vuelve a ser una de las variables centrales. En marzo, con la guerra en Oriente Próximo ya como telón de fondo, el BCE elevó en más de 30 dólares sus estimaciones para el precio del barril de petróleo europeo, hasta los 81,3 dólares.
Actualmente, el barril cotiza en torno a los 86 dólares, en una sesión de caídas, mientras los inversores descuentan precios del Brent por encima de los 90 dólares para agosto y septiembre, según los futuros negociados en el ICE europeo. De cara al cierre del año, el barril se intercambia a más de 86 dólares en Europa.









