Europa eleva el gasto en Defensa y encara un nuevo ciclo industrial

El gasto total en Defensa de la Unión Europea podría alcanzar los 381.000 millones de euros en 2025, equivalente al 2,1% del PIB.

Actualidad | 21/08/2026

La Unión Europea está avanzando hacia un nuevo ciclo industrial en Defensa marcado por un mayor gasto, el refuerzo de la autonomía estratégica y la necesidad de reducir la dependencia de Estados Unidos.

«Europa está desarrollando un nuevo ciclo industrial en Defensa que se basa en el cambio de modelo, desde la protección de Estados Unidos y escasas inversiones a la seguridad, la autonomía industrial y la preparación operativa como prioridades», analiza Banor.

La firma advierte, no obstante, de que Europa tendrá que afrontar obstáculos como «su fragmentación, las restricciones fiscales, los procesos de contratación lentos y la posibilidad de una desescalada geopolítica, que podrían producir picos de volatilidad. Y, sobre todo, mucho tiempo con escasas inversiones».

El gasto podría alcanzar los 381.000 millones

El cambio de paradigma ya empieza a reflejarse en las cifras.

El gasto total en Defensa de la Unión Europea aumentó un 19% en 2024, hasta alcanzar los 343.000 millones de euros, equivalentes al 1,9% del PIB.

Para 2025, Banor apunta a un gasto de 381.000 millones de euros, el 2,1% del PIB, lo que permitiría superar «por poco» el objetivo exigido por la OTAN.

La inversión en Defensa superó los 100.000 millones de euros en 2024, mientras que la compra de equipamiento alcanzó los 88.000 millones, un 39% más.

Según la firma, estas cifras muestran que «los Estados no solo financian estructuras existentes», sino que están tratando de reconstruir capacidades operativas, reservas, producción industrial y tecnologías críticas.

La capacidad industrial será determinante

Con una demanda en Defensa ya consolidada, Banor considera que la capacidad industrial será uno de los principales factores que determinarán qué compañías podrán aprovechar este nuevo ciclo.

Las empresas mejor posicionadas serán aquellas capaces de disponer de tecnología avanzada, fábricas, certificaciones, cadenas de suministro y capacidad productiva suficientes para atender pedidos a gran escala.

Europa busca reducir la brecha con Estados Unidos

Pese al incremento del gasto, Banor señala que Europa continúa muy por detrás de Estados Unidos.

El presupuesto estadounidense de Defensa para 2026 se aproxima al billón de dólares, alrededor de 0,86 billones de euros.

La distancia no se limita al volumen de gasto, sino que también se aprecia en ámbitos como la estandarización, los programas plurianuales, la contratación centralizada, las cadenas de suministro y la profundidad tecnológica.

«Europa se ha dado cuenta de que tiene que reducir la brecha con Estados Unidos, porque no es sostenible tanta dependencia en un mundo más inestable».

Por este motivo, «en 2026 el rearme europeo continúa, no solo como respuesta a la invasión de Ucrania, sino como el inicio de un nuevo ciclo industrial», señalan los expertos.

Banor considera que el ejercicio actual será «clave» para el sector europeo de Defensa y que «podría convertirse en una oportunidad de inversión muy atractiva para el medio y largo plazo».

Munición, tecnología y defensa aérea ganan peso

Europa está desarrollando distintos proyectos para recortar su dependencia de Estados Unidos en áreas como la munición y el rearme, la transformación tecnológica, la defensa aérea y la capacidad propia de producción.

Sin embargo, Banor identifica como uno de los principales obstáculos la existencia de grandes ‘campeones nacionales’ de Defensa.

Entre ellos cita a Rheinmetall en Alemania, Leonardo en Italia, Thales y KNDS France en Francia y Saab en Suecia.

Según la firma, esta estructura representa «otro obstáculo para crear una industria homogénea y coordinada a nivel europeo».

La coordinación europea será clave

Banor considera que la coordinación y la autonomía estratégica serán «necesarias» para consolidar este nuevo ciclo industrial.

Entre las iniciativas diseñadas con este objetivo figuran Readiness 2030, SAFE, el Fondo Europeo de Defensa y la Estrategia Industrial Europea de Defensa.

Estos programas buscan aumentar el gasto militar y favorecer que una mayor parte de las inversiones se destine a la propia industria europea.

Los pedidos deberán convertirse en ingresos

De cara a 2026, Banor identifica varios factores que serán determinantes para el comportamiento del sector.

Entre ellos figuran la conversión de los presupuestos públicos en contratos reales, la evolución de Alemania, el desarrollo del conflicto en Ucrania, los cuellos de botella productivos y las valoraciones de las compañías.

«Las compañías deberán demostrar que crecen los pedidos, que se convierten en ingresos, disciplina en costes y capacidad de generar un flujo de caja sostenible», concluyen los analistas.