FCC, ACS, Ferrovial y Sacyr optan al Metro de Dublín

FCC, Dragados, Ferrovial y Sacyr participan en las licitaciones del primer suburbano de la capital irlandesa, cuyos tres principales contratos suman un presupuesto de 16.412 millones de euros, sin IVA. CAF también opta junto a Sacyr a fabricar los trenes y explotar el servicio.

Empresa | 27/07/2026

Las principales constructoras españolas se han posicionado para participar en una de las mayores obras de infraestructuras actualmente en licitación en Europa: el Metro de Dublín.

FCC, Dragados, filial de ACS, Ferrovial y Sacyr forman parte del proceso, mientras esperan que el adjudicador publique la lista de empresas preseleccionadas para el contrato más avanzado, correspondiente a la construcción de la red ferroviaria. Acciona, por su parte, ha abandonado el procedimiento.

Los grupos españoles concurrirán asociados o se encuentran negociando alianzas con otras constructoras e ingenierías. Firmas como Sener, Idom, Typsa y Ayesa Engineering mantienen conversaciones para incorporarse a los distintos consorcios.

MetroLink es una iniciativa promovida por Transport Infrastructure Ireland y la Autoridad Nacional de Transporte de Irlanda para construir el primer metro de Dublín, cuya región metropolitana cuenta con alrededor de dos millones de habitantes.

El proyecto contempla una línea de 18,8 kilómetros entre Estuary y Charlemont, con 16 estaciones. Tres cuartas partes del recorrido discurrirán bajo tierra y el sistema funcionará sin conductor.

La obra civil suma 7.912 millones

El principal contrato es el denominado M400, presupuestado en 7.912 millones de euros y destinado a ejecutar las obras de ingeniería civil, incluidas las estaciones, las vías, los puentes y los túneles.

Los trabajos deberán completarse en un plazo de ocho años y se dividirán en dos lotes con adjudicatarios diferentes.

El M401 comprende el tramo sur, entre Charlemont y Northwood, y cuenta con un presupuesto de 4.565 millones de euros. Ferrovial y Dragados participan en este procedimiento, según las fuentes consultadas.

El M402 corresponde al tramo norte, entre Northwood y Estuary, y está valorado en 3.347 millones de euros. En este lote concurren Ferrovial, Dragados y FCC.

Las empresas españolas competirán previsiblemente con compañías internacionales como la italiana Webuild, la turca Yapi, la francesa Vinci y la británica Murphy.

Aunque los grupos pueden presentar ofertas para los dos lotes, el pliego establece que los contratos deberán adjudicarse a empresas distintas.

Irlanda prevé comenzar las obras en 2027

El contrato M400 es el procedimiento que se encuentra en una fase más avanzada.

Las empresas esperan que se anuncie próximamente la lista definitiva de preseleccionados, con un máximo de tres candidatos por cada lote. Posteriormente, estos grupos deberán presentar sus proyectos definitivos antes de la adjudicación.

El Gobierno irlandés ha planteado el inicio de las obras para 2027.

Sacyr y CAF optan a fabricar los trenes

El segundo gran contrato es el M500, que incluye la fabricación del material rodante, la explotación del servicio y su mantenimiento durante 25 años.

El adjudicatario dispondrá además de siete años para fabricar los trenes. El presupuesto alcanza los 7.300 millones de euros, según el valor neto actual calculado en febrero de 2026, aunque el importe definitivo podría ser superior.

La licitación se articula como un contrato de colaboración público-privada al que optan dos consorcios con presencia española.

Uno está integrado por FCC, Alstom, John Laing, Meridiam y RATP, que firmaron un acuerdo de intenciones en 2025.

El segundo está formado por Sacyr y CAF. El fabricante español de material ferroviario dispone de varias plantas de producción en las islas británicas.

Este procedimiento se encuentra menos avanzado que el correspondiente a las obras civiles.

La estación del aeropuerto costará unos 200 millones

El proyecto incluye también el contrato marco M120, dotado con 1.200 millones de euros y dividido en dos lotes en función de si el presupuesto de las actuaciones supera o no los 50 millones.

Se seleccionará un máximo de tres empresas para cada lote, que podrán ejecutar distintas obras complementarias.

Entre estas actuaciones se encuentra la construcción de la futura estación del aeropuerto de Dublín, valorada en unos 200 millones de euros. La infraestructura permitirá conectar el aeródromo con el centro de la capital en 25 minutos.

La licitación del M120 es más reciente y todavía no se conoce qué empresas presentarán ofertas, aunque los grupos españoles también han mostrado interés.

Una de las mayores obras de metro de Europa

MetroLink será la principal obra de infraestructuras realizada hasta ahora en Irlanda y una de las mayores actuaciones de metro actualmente en marcha en Europa.

El sistema estará diseñado para ofrecer una frecuencia de un tren cada tres minutos y transportar hasta 20.000 personas por hora y sentido.

Las previsiones apuntan a que la red pueda alcanzar los 53 millones de pasajeros anuales.

El proyecto se remonta al año 2000, aunque su elevado coste y las sucesivas revisiones han retrasado su ejecución durante más de dos décadas.

Irlanda moviliza un plan inversor de 112.000 millones

Irlanda cuenta con una deuda equivalente al 40% de su producto interior bruto y un superávit público del 3,7%, según Reuters.

El producto interior bruto del país cayó un 12% durante el primer trimestre del año, aunque esta evolución estuvo condicionada por el efecto estadístico de las multinacionales que mantienen su sede europea en Irlanda.

Las autoridades irlandesas presentaron el pasado año un plan de inversión de 112.000 millones de euros hasta 2030. Parte de estos recursos procede de los 13.000 millones de euros en impuestos que Apple tuvo que devolver tras la decisión de Bruselas.

Según la televisión pública irlandesa RTE, el programa destinará 36.000 millones de euros a infraestructuras hidráulicas y 24.000 millones al transporte.

De esta última cantidad, 2.000 millones de euros se dedicarán al proyecto MetroLink, que se incluirá en una normativa diseñada para acelerar la tramitación de las infraestructuras consideradas estratégicas.