La inflación de Estados Unidos escala al 3,8 % en abril por el impacto energético de la guerra en Oriente Próximo
El encarecimiento de la energía impulsa la mayor subida de precios en el país desde mayo de 2023.
Actualidad | Empresa | 13/05/2026

La tasa de inflación de Estados Unidos se aceleró en abril hasta el 3,8 % interanual, medio punto porcentual más que en marzo y su nivel más elevado desde mayo de 2023, según los datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
El principal factor detrás del repunte fue el fuerte encarecimiento de la energía derivado de las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo y del impacto sobre los mercados internacionales del petróleo.
En concreto, el coste de la energía se disparó un 17,9 % interanual en abril, frente al incremento del 12,5 % registrado en marzo.
Por su parte, los precios de los alimentos aumentaron un 3,2 % respecto al mismo mes del año anterior, medio punto más que el mes precedente.
La inflación subyacente vuelve a repuntar
La inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y de los alimentos frescos por su elevada volatilidad, también registró un repunte en abril.
El indicador se situó en el 2,8 % interanual, dos décimas por encima del dato de marzo.
El comportamiento de la inflación subyacente continúa siendo uno de los principales focos de atención para la Reserva Federal estadounidense, que sigue monitorizando el impacto de las tensiones energéticas sobre la evolución general de los precios y sobre el consumo.
La subida mensual de precios se modera
En comparación mensual, la inflación se moderó en abril hasta el 0,6 %, frente al incremento del 0,9 % registrado en marzo.
La energía se encareció un 3,8 % respecto al mes anterior, aunque el aumento fue significativamente inferior al repunte del 10,9 % observado en marzo.
En el caso de los alimentos, los precios subieron un 0,5 % mensual después de mantenerse estables el mes precedente.
El repunte de la inflación vuelve a situar bajo presión a la política monetaria estadounidense en un contexto marcado por la volatilidad energética y las incertidumbres geopolíticas derivadas del conflicto en Oriente Próximo.









