Mazda prevé crecer un 8 % tras cerrar un año marcado por la caída de ventas

Mazda Motor Corporation cerró su último ejercicio fiscal con unas ventas globales de 1,223 millones de vehículos, lo que supone un descenso interanual del 6 % marcado por factores geopolíticos y por el final del ciclo comercial de algunos modelos, especialmente del Mazda CX-5, uno de los pilares de ventas de la compañía.
La automovilística japonesa alcanzó unas ventas netas de 4,92 billones de yenes, equivalentes a unos 28.100 millones de euros, un 2 % menos que el ejercicio anterior. El beneficio de explotación se situó en 51.600 millones de yenes, alrededor de 295 millones de euros, mientras que el beneficio neto alcanzó los 35.100 millones de yenes, unos 201 millones de euros.
CAÍDA DE VENTAS EN EUROPA Y NORTEAMÉRICA
Mazda atribuyó el retroceso de sus resultados al impacto de factores externos como la situación en Oriente Medio, los cambios regulatorios en materia medioambiental en Estados Unidos y el aumento de los aranceles en Norteamérica.
Norteamérica volvió a ser el principal mercado para la marca, con 582.000 unidades vendidas, aunque la región registró una caída del 6 % debido al descenso de las ventas del Mazda CX-30 en Estados Unidos, la desaparición de determinados incentivos y el final de la generación anterior del CX-5.
En Europa, las matriculaciones descendieron ligeramente hasta las 164.000 unidades, mientras que en Japón, mercado doméstico del fabricante, las ventas alcanzaron las 144.000 unidades durante el ejercicio.
Pese al complejo entorno de mercado, la compañía mantuvo prácticamente neutro su flujo de caja y cerró el ejercicio con una posición neta de tesorería de 443.000 millones de yenes, unos 2.500 millones de euros, un 10,7 % más que un año antes.

APUESTA POR EL CRECIMIENTO Y LA ELECTRIFICACIÓN
Mazda afronta el nuevo ejercicio con previsiones de crecimiento tanto en ventas como en beneficios. La compañía estima alcanzar unas ventas globales de 1,324 millones de unidades, un 8 % más interanual, apoyada en el lanzamiento de la nueva generación del Mazda CX-5 y en la ampliación de su gama eléctrica.
En Europa, el grupo prevé un crecimiento del 21 % en las ventas, hasta alcanzar las 197.000 unidades. Además del nuevo CX-5, la marca impulsará su oferta con el lanzamiento del nuevo Mazda CX-6e y del Mazda6e en mercados donde la demanda de vehículos eléctricos continúa aumentando.
Las previsiones financieras contemplan unas ventas netas de 5,50 billones de yenes, equivalentes a 30.600 millones de euros, lo que supondría un crecimiento del 12 %. Mazda espera además elevar su beneficio operativo hasta los 150.000 millones de yenes y alcanzar un beneficio neto de 90.000 millones de yenes, unos 500 millones de euros.
La compañía mantendrá su estrategia de electrificación combinando el desarrollo de vehículos eléctricos junto a Changan Automobile con inversiones en tecnologías híbridas propias y motores de combustión adaptados a la transición energética.









