Díaz reabre la negociación del SMI entre la presión de la CEOE y el debate fiscal

Finanzas | 26/01/2026

El Ministerio de Trabajo retoma este martes las negociaciones con patronal y sindicatos para cerrar la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) de 2026, con la principal incógnita puesta en si Yolanda Díaz ha logrado un acuerdo con Hacienda para compensar el impacto del aumento salarial en los contratos públicos. La reunión llega tras dos semanas de pausa, después de que Trabajo decidiera ganar tiempo para tratar de atender una de las reclamaciones clave de la CEOE.

El departamento de Díaz había trasladado que trabaja en una fórmula de “indexación” que permita aliviar a las empresas contratistas sin modificar la Ley de Desindexación ni la de Contratos del Sector Público. Aunque el Ministerio de Hacienda, dirigido por María Jesús Montero, confirmó que se estaban explorando opciones técnicas, también reconoció sus reticencias a introducir ajustes de este tipo.

La propuesta sobre la mesa

La propuesta inicial del Ministerio de Trabajo pasa por elevar el SMI un 3,1 %, hasta los 1.221 euros mensuales en 14 pagas, o 17.094 euros al año, lo que supondría 37 euros más al mes respecto al salario mínimo actual, situado en 1.184 euros. El planteamiento incluye mantener el SMI exento de tributación un año más.

Esta cifra se sitúa lejos de las posiciones de los agentes sociales. La patronal defendía limitar la subida al 1,5 % y advertía de que el salario mínimo ya estaría un 4,9 % por encima del umbral del 60 % del salario medio. Los sindicatos, por su parte, reclamaban un incremento del 7,5 %, hasta los 1.273 euros mensuales, aceptando que el SMI empezara a tributar.

El nudo de la desindexación

La Ley de Desindexación, en vigor desde 2015, impide actualizar automáticamente los precios de los contratos públicos en función de salarios o inflación. La CEOE denuncia desde hace años que las subidas del SMI dejan atrapadas a las empresas que prestan servicios a la Administración, sin margen para revisar los precios pactados. Trabajo busca ahora una vía de compensación que no implique tocar la ley, algo que fuentes jurídicas consideran especialmente complejo.

Los agentes sociales afrontan la reunión a la espera de que el Ministerio concrete si existe una solución viable o si la desindexación seguirá siendo un obstáculo insalvable para un acuerdo tripartito.

La no tributación, casi asumida

Tras la última propuesta de Trabajo, sindicatos y patronal dan prácticamente por hecho que el SMI volverá a quedar exento de IRPF en 2026. Aunque Díaz no ha detallado la fórmula, todo apunta a que se repetiría el esquema de deducción aplicado en 2025.

Según cálculos de la asesora fiscal Raquel Jurado, la deducción podría situarse en 591 euros anuales y extenderse de forma progresiva a salarios de hasta 20.049 euros al año. El debate fiscal añade una capa más de complejidad a una negociación ya tensionada y con posiciones muy alejadas.