Moeve invierte 1.000 millones en su primer proyecto de hidrógeno verde

Moeve ha aprobado la decisión final de inversión para la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, uno de los mayores proyectos de este tipo en Europa, activando así su desarrollo industrial. El consejo de administración ha dado luz verde al denominado Proyecto Onuba, que supondrá una inversión superior a 1.000 millones de euros en su fase inicial.
La iniciativa contempla la construcción de un electrolizador de 300 megavatios (MW), acompañado de nueva generación solar y eólica, consolidando un modelo integrado de producción renovable. En esta primera etapa, Moeve contará como socios con Masdar, grupo de renovables de Abu Dabi, y con Enalter, participada por Enagás Renovable y Alter Enersun. Moeve, propiedad del fondo soberano Mubadala y de la firma estadounidense Carlyle, mantendrá el 51 % del capital, mientras que Masdar y Enalter asumirán participaciones minoritarias.
Respaldo público y acceso estratégico a red
El Proyecto Onuba recibió 303 millones de euros de los 1.214 millones adjudicados por el Gobierno con fondos NextGenEU para impulsar grandes clústeres de hidrógeno renovable. Este respaldo financiero refuerza la viabilidad del proyecto en un contexto europeo donde el desarrollo del hidrógeno verde afronta dudas sobre su competitividad a corto y medio plazo.
Además, el Ministerio para la Transición Ecológica adjudicó recientemente 928 MW de acceso a red a proyectos industriales vinculados a una inversión de 3.105 millones de euros, de los cuales más de 257 MW correspondieron a iniciativas de Moeve en nudos onubenses, asegurando capacidad eléctrica estratégica para el despliegue.
Un proyecto de 3.000 millones y 2 GW de capacidad
El Valle Andaluz del Hidrógeno Verde prevé una inversión total superior a 3.000 millones de euros y contará con dos centros de producción en los parques energéticos de La Rábida, en Huelva, y San Roque, en Cádiz. En conjunto, las plantas alcanzarán una capacidad de electrólisis de 2 gigavatios (GW) y podrán producir hasta 300.000 toneladas anuales de hidrógeno verde.
La primera fase, ampliable en 100 MW adicionales, suministrará hidrógeno tanto a instalaciones industriales propias como a terceros, con el objetivo de acelerar la descarbonización de la industria y del transporte pesado terrestre, marítimo y aéreo.
Apuesta estratégica en un entorno incierto
La decisión de inversión llega en un momento de cierta ralentización en Europa en torno al hidrógeno verde, marcada por incertidumbres sobre costes y retorno a corto plazo. Sin embargo, en España el impulso institucional sigue firme, con el hidrógeno renovable como eje de la política energética y herramienta clave para reducir emisiones en sectores intensivos en carbono.








