La inversión en infraestructuras sigue un 60 % por debajo de 2009
Actualidad | 10/03/2026

La inversión en infraestructuras ferroviarias en España ha caído un 66,7% desde 2009, hasta situarse en 4.589 millones de euros en 2025, según un estudio elaborado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). A pesar de este fuerte descenso, el ferrocarril se mantiene como la segunda infraestructura con mayor volumen de inversión en el país.
La cifra de 2025 supone un aumento del 7% respecto al año anterior y representa el 28,5% de la inversión total en infraestructuras públicas. El informe destaca que el peso del ferrocarril ha aumentado significativamente desde el 11% que representaba en 1995 y que en los últimos veinte años ha superado el 25%, con un máximo en 2011, cuando absorbió más del 40% de la inversión.
La inversión total sigue muy lejos de los niveles de 2009
La inversión total en infraestructuras de uso público alcanzó en 2025 los 16.114 millones de euros, un 6,8% más que el año anterior. Sin embargo, esta cifra sigue siendo un 60% inferior al nivel alcanzado en 2009, antes del fuerte ajuste derivado de la crisis financiera.
El estudio incluye tanto la inversión realizada directamente por las administraciones públicas como la ejecutada por organismos como Adif, Renfe, Enaire, Puertos del Estado o las confederaciones hidrográficas, cuya financiación depende en parte del sector público.
El informe señala que el peso de las infraestructuras productivas dentro de la inversión pública total se ha reducido de forma notable. En 2009 representaban el 61,2% de la inversión pública, mientras que en 2025 su peso se sitúa en el 37,9%, una proporción que se mantiene prácticamente estancada en torno al 38% durante los últimos cinco años.
Carreteras y agua también registran fuertes descensos
Las infraestructuras viarias continúan siendo el principal destino de inversión en España, con 4.952 millones de euros en 2025, algo más del 30% del total. No obstante, esta cifra representa apenas el 41% del máximo alcanzado en 2009, lo que refleja el fuerte ajuste sufrido por el sector.
Las infraestructuras hidráulicas ocupan el tercer lugar en volumen de inversión. Su peso ha pasado del 24% en décadas anteriores a situarse en torno al 15% durante el siglo XXI, cerrando 2025 por debajo del 14,3%. En términos reales, la inversión en este ámbito ha caído un 61,7% desde 2009.
En conjunto, las infraestructuras ferroviarias, viarias e hidráulicas concentran el 73,5% de la inversión total y han experimentado una caída conjunta del 62,5% desde el máximo registrado en 2009.
El informe identifica dos grandes etapas desde entonces: un primer periodo de fuerte contracción tras la Gran Recesión y una segunda fase, a partir de 2014, en la que la inversión se estabiliza pero en niveles muy reducidos.
Déficit de inversión para el mantenimiento
Los autores del estudio advierten de que en algunos años la inversión ha sido insuficiente incluso para cubrir la depreciación de las infraestructuras existentes. Es el caso de las infraestructuras hidráulicas, que registran inversión neta negativa desde 2012.
Situaciones similares se produjeron en el ferrocarril entre 2016 y 2022 y en las carreteras entre 2017 y 2022, lo que refleja el déficit acumulado en el mantenimiento de las infraestructuras públicas.
La inversión total encadena cinco años de crecimiento
En términos agregados, la inversión bruta total en España —que incluye tanto inversión pública como privada— creció en 2025 un 5,1% en términos reales hasta alcanzar los 347.000 millones de euros, encadenando cinco años consecutivos de aumento.
La inversión pública, que representa el 10,7% del total, aumentó un 9,1% impulsada por los fondos europeos, acumulando un crecimiento del 56% respecto a 2019. Por su parte, la inversión privada avanzó un 4,6% en 2025 y supera en un 8,6% el nivel previo a la pandemia.
Sin embargo, el informe advierte de que este impulso no ha logrado frenar la pérdida de peso de las infraestructuras públicas dentro de la inversión total. En 2009 representaban el 61% de la inversión pública, mientras que en 2025 apenas alcanzan el 38%.
Cambio en el modelo de inversión
La inversión española ha evolucionado hacia un patrón más cercano al de las economías desarrolladas, con mayor protagonismo de activos productivos como las tecnologías de la información, los activos intangibles —incluidos software e I+D— y la maquinaria.
En paralelo, se ha reducido el peso de la inversión inmobiliaria, tradicionalmente muy elevada en España. Aunque estos activos —que incluyen viviendas, edificios y locales— siguen representando más del 50% de la inversión total, su peso ha disminuido de forma notable desde el 68% que alcanzaban antes de la crisis financiera.
El informe concluye que, pese a la recuperación de la inversión en los últimos años, el nivel real de inversión en España sigue por debajo de los máximos registrados antes de la crisis de 2008 y permanece condicionado por retos estructurales como el cambio climático y las necesidades de renovación de infraestructuras.








