La Fiscalía Europea investiga fondos de la UE tras el accidente de Adamuz
El organismo analiza el uso de 111,6 millones del FEDER en la línea Madrid-Sevilla tras el siniestro con 46 fallecidos
Actualidad | 20/03/2026

La Fiscalía Europea (EPPO) ha abierto una investigación por un posible fraude en el uso de fondos de la Unión Europea destinados al mantenimiento del tramo ferroviario de alta velocidad próximo a Adamuz, en Córdoba, donde el pasado 18 de enero se produjo un accidente entre dos trenes con 46 víctimas mortales y cerca de 300 heridos.
El foco de la investigación se sitúa en los 111,6 millones de euros procedentes de fondos FEDER que la Comisión Europea concedió a España en junio de 2024 para la renovación de la línea Madrid-Sevilla, tras considerar que la infraestructura presentaba un nivel de obsolescencia respecto al resto de la red de alta velocidad.
Dos fiscales y primeras diligencias
La Fiscalía Europea ha asignado a dos fiscales al caso, que ya han solicitado documentación a ADIF, como gestor de las infraestructuras ferroviarias, y al Juzgado de Instrucción de Montoro, encargado de la investigación judicial en España.
El organismo ha confirmado de forma excepcional la apertura de diligencias debido al elevado interés público del caso, aunque ha evitado ofrecer más detalles en esta fase inicial.
Dudas sobre la ejecución de las obras y presión política
La investigación se produce en un contexto de creciente presión política, después de que eurodiputados del Partido Popular solicitaran explicaciones sobre el uso de los fondos europeos y advirtieran de posibles incumplimientos en los trabajos comprometidos, como la sustitución de traviesas.
Paralelamente, la investigación judicial en Montoro ha detectado indicios de posibles irregularidades en la documentación aportada. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios ha alertado de modificaciones en informes técnicos, incluidos documentos sobre soldaduras que no habrían sido revisados hasta semanas después del siniestro.
Una tragedia con impacto nacional
El accidente se produjo cuando un tren de Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid descarriló en un tramo recto y colisionó con un Alvia que circulaba entre Madrid y Huelva. Ambos trenes operaban dentro de los límites de velocidad en una infraestructura que había sido renovada en mayo de 2025.
La principal hipótesis apunta a una soldadura defectuosa en la vía como origen del descarrilamiento. El siniestro dejó 46 fallecidos y 292 heridos, convirtiéndose en el cuarto accidente ferroviario más grave en la historia de España y reabriendo el debate sobre la seguridad y el mantenimiento de la red de alta velocidad.









