El coste de asegurar buques en el Golfo se dispara hasta el 10 %
Las primas de riesgo marcan máximos de 25 años por la guerra en Oriente Próximo
Actualidad | Empresa | 25/03/2026

El coste de los seguros marítimos en el Golfo Pérsico se ha disparado hasta niveles no vistos en décadas en plena escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Las aseguradoras están aplicando primas de entre el 5% y el 10% del valor total de los buques, frente al 0,25% habitual en tiempos de paz, según datos del sector.
Este incremento sitúa las tarifas en máximos de los últimos 25 años, con especial impacto en embarcaciones vinculadas a Estados Unidos o Israel, que afrontan recargos aún mayores ante el aumento del riesgo geopolítico.
Colapso del tráfico en el estrecho de Ormuz
La subida de los costes refleja el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo. Entre el 1 y el 23 de marzo, solo se registraron 138 tránsitos de buques de materias primas, frente a una media habitual de 120 diarios, lo que supone una caída del 95%.
La crisis se desencadenó tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, que provocaron la muerte del líder supremo Ali Jamenei y desencadenaron represalias por parte de Teherán. Desde entonces, al menos 23 buques comerciales, incluidos 11 petroleros, han sido atacados o han reportado incidentes en la zona.
Impacto histórico en el suministro energético
La Agencia Internacional de la Energía ha calificado la situación como la mayor interrupción de suministro en la historia del mercado petrolero, con una reducción estimada de ocho millones de barriles diarios durante marzo. Antes del conflicto, alrededor de 20 millones de barriles diarios transitaban por el estrecho.
Los principales productores del Golfo, como Arabia Saudí, Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, han tenido que recortar conjuntamente cerca de 10 millones de barriles diarios de producción ante la imposibilidad de exportar.
El impacto también se extiende al gas natural, tras el ataque al complejo de Ras Laffan en Qatar, el mayor centro mundial de exportación de GNL, que ha paralizado su producción. Las reparaciones podrían prolongarse entre tres y cinco años.
Costes logísticos y presión sobre las cadenas de suministro
Para los operadores marítimos, el encarecimiento del riesgo se traduce en un fuerte aumento de costes. Un superpetrolero valorado en 200 millones de dólares afronta ahora primas de entre 7 y 9 millones por viaje, frente a los aproximadamente 600.000 dólares previos al conflicto.
Ante esta situación, muchas navieras están desviando sus rutas por el Cabo de Buena Esperanza, lo que incrementa los tiempos de tránsito y el consumo de combustible, tensionando aún más las cadenas globales de suministro.
En respuesta a la crisis, los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía han liberado 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, aunque los analistas advierten de que su impacto será limitado mientras persista la interrupción del tráfico en la región.









