El euríbor marca su mayor subida en tres años y encarece las hipotecas
El índice a doce meses cierra marzo en el 2,532%, su nivel más alto desde octubre de 2024.

El euríbor ha registrado en marzo de 2026 una media provisional del 2,532%, tras subir 31,1 puntos básicos respecto al 2,221% de febrero, lo que supone la mayor subida mensual desde enero de 2023. Este movimiento rompe con varios meses de estabilidad y devuelve presión a las cuotas hipotecarias variables por primera vez en casi dos años.
El detonante ha sido el recrudecimiento de la tensión geopolítica tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. El bloqueo del estrecho de Ormuz disparó los precios del petróleo y el gas natural, reactivando las expectativas de inflación en la eurozona. En apenas nueve días, el euríbor pasó del 2,22% al 2,55%, con su mayor salto diario en casi dos décadas, y alcanzó un máximo mensual del 2,929% el 24 de marzo, nivel no visto desde septiembre de 2024.
Revisión de expectativas económicas
El nuevo escenario energético ha obligado a ajustar las previsiones macroeconómicas. El Banco Central Europeo ha revisado a la baja el crecimiento esperado para 2026 ante el encarecimiento de la energía, mientras su economista jefe, Philip Lane, advierte de que un conflicto prolongado podría provocar un repunte significativo de la inflación en la eurozona.
Los mercados financieros han reaccionado con rapidez. Según estimaciones de Morningstar, ya se descuentan hasta dos subidas de tipos antes de que termine el año, cuando hace apenas un mes el consenso apuntaba a nuevos recortes. Este cambio de expectativas refuerza la presión alcista sobre el euríbor en el corto plazo.
Impacto directo en las hipotecas
El encarecimiento del índice ya tiene traducción en la economía doméstica. Para una hipoteca variable media de 150.000 euros a 20 años con un diferencial de euríbor más 0,75%, la subida de marzo implica un aumento de entre 25 y 30 euros mensuales en la próxima revisión respecto a febrero. En términos anuales, el sobrecoste ronda entre 250 y 300 euros frente a marzo de 2025, con estimaciones que sitúan el incremento medio en torno a los 300 euros.
El escenario recuerda al registrado tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, cuando el euríbor se disparó y las cuotas hipotecarias llegaron a incrementarse entre 100 y 200 euros mensuales. Si la actual crisis se prolonga sin una destrucción masiva de infraestructuras, algunos analistas prevén que el índice podría superar el 3% antes del verano, en un contexto en el que el Banco de España sitúa la inflación en el 3,9%.
Perspectivas aún abiertas
No obstante, el mercado no presenta un consenso claro. Morningstar considera que la reacción inicial podría haber sido excesiva y apunta a que, si el conflicto tiene una duración limitada, todavía sería posible un recorte de tipos hacia finales de 2026. En ese escenario, el euríbor podría cerrar el año en torno al 2,3%.
Mientras persista la incertidumbre en Oriente Medio, el ajuste al alza de las cuotas hipotecarias parece inevitable. Millones de hogares afrontan así un nuevo ciclo de encarecimiento financiero tras un periodo de relativa tregua iniciado en la primavera de 2024.









