Alemania recorta al 0,6 % su previsión de crecimiento por la crisis energética

Los institutos económicos reducen a la mitad la previsión para 2026 y elevan la inflación al 2,8 %

Actualidad | 01/04/2026

Alemania ha reducido drásticamente sus previsiones económicas para 2026, al recortar su crecimiento esperado al 0,6 %, frente al 1,3 % estimado en septiembre. El ajuste responde al encarecimiento de la energía derivado de la guerra en Irán, que está impactando de forma directa en los costes de producción y en la actividad económica.

Al mismo tiempo, los institutos han revisado al alza sus previsiones de inflación, que ahora sitúan en el 2,8 %, frente al 2,0 % previsto anteriormente, reflejando el traslado de los precios energéticos al conjunto de la economía.

Advertencias globales sobre inflación y crecimiento

El Fondo Monetario Internacional ha alertado de que el conflicto está generando un shock global con efectos desiguales, pero con un denominador común: mayor inflación y menor crecimiento. El organismo advierte de que las economías más vulnerables podrían verse especialmente afectadas por el encarecimiento de alimentos y fertilizantes.

El FMI presentará una evaluación más detallada en su informe de Perspectivas de la Economía Mundial previsto para el 14 de abril, en un contexto de creciente incertidumbre macroeconómica.

El estrecho de Ormuz, epicentro del shock

El origen del impacto económico se sitúa en el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. El cierre de facto de esta vía por parte de Irán ha provocado una fuerte disrupción en el suministro energético global.

El precio del crudo Brent superó los 100 dólares por barril a mediados de marzo, alcanzando picos cercanos a los 126 dólares antes de moderarse. Paralelamente, el tráfico marítimo en la zona se ha desplomado desde una media de 138 buques diarios antes del conflicto a apenas cinco.

Presión inflacionista y riesgos para el crecimiento

La OCDE ha revisado al alza sus previsiones de inflación, situando la de Estados Unidos en el 4,2 % para 2026 y la del conjunto del G20 en el 4 %. Aunque mantiene el crecimiento global en el 2,9 %, advierte de riesgos significativos si persisten las interrupciones en el suministro energético.

El Reino Unido se perfila como una de las economías más afectadas, con una previsión de crecimiento recortada al 0,7 % y una inflación cercana al 4 %. En paralelo, el Banco Central Europeo ha retrasado sus planes de bajadas de tipos ante el repunte de los precios.

Los economistas alertan de que las economías más intensivas en energía podrían entrar en recesión técnica si el bloqueo del suministro se prolonga, mientras que el FMI advierte de que una inflación persistente podría obligar a endurecer la política monetaria, agravando la desaceleración.