Los depósitos en dólares alcanzan un récord de 14,5 billones por la tensión global
La demanda global del dólar como activo refugio se intensifica en plena escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán
Finanzas | 05/05/2026

Los depósitos en dólares mantenidos en bancos fuera de Estados Unidos han alcanzado los 14,5 billones de dólares, más del triple que a comienzos de siglo, reflejando el papel central del billete verde en el sistema financiero internacional.
Este crecimiento coincide con un aumento de su uso en pagos globales, donde el dólar representa el 51,1 % de las transacciones a través de SWIFT, consolidando su liderazgo frente al euro (21 %) y otras divisas como la libra, el yen o el yuan.
El conflicto en Oriente Próximo impulsa la demanda refugio
La escalada de tensiones entre EE. UU. e Irán ha reforzado la búsqueda de activos seguros, con un aumento significativo de la demanda de dólares por parte de mercados energéticos y financieros.
El cierre del estrecho de Ormuz y las interrupciones en las rutas comerciales han generado presión sobre los flujos de liquidez, especialmente entre productores de petróleo de Oriente Medio, desencadenando tensiones en la financiación en dólares y obligando a medidas extraordinarias como la ampliación de líneas de swap por parte del Tesoro estadounidense.
Un dominio estructural pese al debate sobre la desdolarización
A pesar de este protagonismo, la cuota del dólar en las reservas globales ha descendido hasta el entorno del 57 %, frente a más del 65 % hace una década, en un contexto de diversificación hacia activos como el oro.
Sin embargo, los analistas coinciden en que ninguna divisa alternativa reúne las condiciones necesarias para reemplazar al dólar a corto plazo, lo que mantiene su posición dominante en el comercio y las finanzas internacionales.
Factores estructurales detrás del auge del dólar offshore
El aumento de los depósitos extraterritoriales responde no solo a factores coyunturales, sino también a dinámicas estructurales como los déficits comerciales de Estados Unidos, el arbitraje regulatorio y la dependencia global del sistema financiero denominado en dólares.
Este contexto refuerza el papel del dólar como eje central del sistema monetario internacional, incluso en un escenario de creciente cuestionamiento geopolítico.









