China dispara su inflación industrial al mayor nivel desde 2022 por la guerra en Irán
El aumento de los costes de materias primas y energía impulsa el mayor repunte de los precios de producción desde 2022.
Actualidad | Empresa | 11/05/2026

El índice de precios de producción (IPP) de China aumentó un 2,8 % interanual en abril, frente al avance del 0,5 % registrado en marzo.
Se trata del mayor incremento de la inflación industrial desde julio de 2022 y refleja el impacto del encarecimiento energético derivado de la guerra en Irán y las tensiones sobre las cadenas globales de suministro.
La Oficina Nacional de Estadística (ONE) atribuyó la aceleración del dato al fuerte aumento de los precios internacionales de las materias primas y a la recuperación de la demanda en algunos sectores industriales.
La minería y las materias primas lideran las subidas
Por sectores, los precios en la industria minera crecieron un 10,6 %, mientras que las industrias de materias primas registraron un incremento del 7,1 %.
Las industrias de procesamiento elevaron sus precios un 1,5 % interanual.
En contraste, los bienes de consumo mantuvieron una evolución más débil y redujeron sus precios un 1 % respecto al mismo mes del año anterior.
Los alimentos se abarataron un 1,9 %, mientras que la ropa y los artículos de primera necesidad cayeron un 1,1 %.
La inflación al consumo también acelera por la energía
El índice de precios de consumo (IPC) de China se situó en abril en el 1,2 % interanual, dos décimas más que en marzo.
El encarecimiento de la energía y de los servicios vinculados a los viajes impulsó el aumento del IPC en un contexto marcado por la volatilidad del petróleo.
Los bienes de consumo subieron un 1,4 %, mientras que los servicios avanzaron un 0,9 %.
Por su parte, los alimentos continuaron reduciendo precios, con una caída del 1,6 % interanual.
La inflación subyacente también repunta
La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos frescos, se situó en el 1,2 % interanual en abril, una décima más que el mes anterior.
El dato refleja una cierta estabilización de la demanda interna china en medio del contexto internacional de incertidumbre geopolítica y tensiones energéticas.









