La CEOE eleva al 3,1 % su previsión de inflación por el impacto de la guerra en Irán

La patronal advierte de que un conflicto prolongado podría trasladar el encarecimiento energético al resto de la cesta de la compra y generar nuevas tensiones inflacionistas.

Actualidad | 14/05/2026

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La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha elevado hasta el 3,1 % su previsión media de inflación para 2026 ante el impacto de la guerra en Irán sobre los precios de la energía y las materias primas.

La patronal considera que el conflicto en Oriente Próximo se resolverá en las próximas semanas, aunque anticipa repuntes temporales de precios mientras persista la tensión geopolítica.

No obstante, advierte de que un escenario más prolongado podría generar efectos de segunda ronda sobre el conjunto de la economía.

La energía amenaza con trasladarse a la cesta de la compra

La organización presidida por Antonio Garamendi alerta de que, si el conflicto se dilata en el tiempo, el aumento de los costes energéticos y de las materias primas terminaría trasladándose a otros productos y servicios.

“Podrían surgir expectativas de una mayor inflación”, señala la CEOE, que pone el foco en el riesgo de que el encarecimiento energético termine impactando sobre la cesta de la compra y los costes empresariales.

La patronal considera que el comportamiento de la energía seguirá siendo el principal factor condicionante de la evolución de los precios durante los próximos meses.

Las medidas del Gobierno amortiguan la subida

La CEOE reconoce que las medidas aprobadas por el Gobierno para paliar el impacto económico de la guerra han contribuido a contener parcialmente la inflación energética en abril.

Entre ellas destacan la reducción de impuestos aplicados a la electricidad, el gas y los carburantes.

Gracias a estas medidas, la inflación general se moderó hasta el 3,2 % en abril, mientras que la inflación subyacente descendió al 2,8 %.

España reduce diferencial con la eurozona

La patronal recuerda además que la inflación armonizada de la eurozona repuntó hasta el 3 % en abril, cuatro décimas más que el mes anterior.

En España, el IPC armonizado se situó en el 3,5 %, una décima más, lo que reduce el diferencial con la Unión Monetaria hasta medio punto porcentual.

El comportamiento de la inflación española continúa así más alineado con el entorno europeo tras meses de divergencia.