Los supermercados cifran en 70 millones el sobrecoste de energía y transporte

Asedas advierte de que los conflictos bélicos han elevado los costes operativos del sector, aunque los supermercados aseguran que seguirán actuando como barrera de contención para mantener los alimentos a los precios más reducidos posible.

Destacado | Empresa | 12/06/2026

Supermercado

Los supermercados aseguran que continúan con la contención de los precios de los alimentos pese al incremento de los sobrecostes energéticos y de transporte derivados de los conflictos bélicos. Según Asedas, patronal que agrupa a compañías como Mercadona, Lidl, Aldi, Dia, Gadis o IFA, entre otras, el impacto acumulado podría alcanzar ya los 70 millones de euros.

La organización calcula que el precio de la energía acumulaba a finales de mayo una subida del 15% desde el inicio de la guerra. Con los datos actualizados y las previsiones para junio, el encarecimiento conjunto del transporte y la energía elevaría el sobrecoste hasta esos 70 millones.

Barrera ante el aumento de costes

En este contexto de volatilidad, los supermercados afirman que están preparados para actuar, como han hecho en ocasiones anteriores, como barrera de contención frente al aumento de costes que afecta a todos los operadores de la cadena.

El objetivo, según el sector, es garantizar el suministro de productos de primera necesidad a los precios más reducidos posible para los consumidores, en un momento marcado por la presión sobre los costes operativos.

Aun así, Asedas considera que la situación es muy preocupante, ya que la incertidumbre sobre la duración del conflicto y su incidencia real en los costes resulta muy difícil de estimar.

Riesgo de efectos de segunda ronda

La patronal también advierte de que todavía está pendiente el impacto de los llamados efectos de segunda ronda, entre ellos el incremento de intereses, alquileres y otros costes asociados.

Estos efectos resultan imposibles de cuantificar por el momento, pero podrían añadir más presión a los márgenes de las empresas y al conjunto de la cadena alimentaria si la situación de inestabilidad se prolonga.

Especial preocupación en los archipiélagos

Asedas ha alertado además de la delicada situación que atraviesan los archipiélagos, territorios especialmente dependientes del transporte marítimo.

En estas zonas, los costes se incrementan por partida triple: la subida del precio del combustible, el aumento de los costes de flete y el encarecimiento de los servicios portuarios.

A mediados de mayo, solo los carburantes para el transporte marítimo ya se habían encarecido un 14%, según datos de la Confederación Canaria de Empresarios.