El valor medio de la vivienda financiada baja a 276.000 euros y cae por segunda vez en 2026 por debajo de los 300.000 euros

El mercado hipotecario español entra en una fase de ajuste más racional tras varios meses de fuerte tensión en precios e intensa competencia bancaria. Mientras el INE publica que la vivienda sigue disparada, los últimos datos de Trioteca ya muestran las primeras señales de moderación. Según el último análisis mensual del Centro de Estudios de Trioteca (CET), en mayo el valor medio de la vivienda financiada se situó en 276.000 euros, frente a los 309.000 euros de abril, mientras que el valor nominal medio de la hipoteca solicitada descendió hasta los 197.000 euros, también por debajo del registro del mes anterior.
Este movimiento supone una señal relevante porque el valor medio de la vivienda hipotecada vuelve a situarse por debajo de los 300.000 euros, en un contexto en el que el encarecimiento de la financiación comienza a moderar parte de la demanda más tensionada. Al mismo tiempo, el ajuste no apunta a una contracción brusca del mercado, sino a un escenario de mayor prudencia en la toma de decisiones por parte de compradores y entidades.
“Estamos viendo una vuelta a la coherencia del mercado. Baja el valor medio de la vivienda, baja también el importe medio de la hipoteca, pero, al mismo tiempo, repuntan el Euríbor y el tipo fijo medio firmado. La financiación vuelve a encarecerse y eso enfría parte de la demanda. No hablamos de una caída del mercado, sino de una estabilización sana. Menos euforia, más prudencia. Y decisiones de compra más racionales”, explica Ricard Garriga, CEO y cofundador de Trioteca.
El fijo sigue reinando
En mayo, el 88,02% de las hipotecas firmadas a través de Trioteca fueron a tipo fijo y el 11,98% a tipo mixto, mientras que la hipoteca variable sigue sin presencia en el mercado gestionado por la compañía. Aunque el fijo continúa dominando con claridad, pierde algo de peso respecto a abril, cuando representó el 92,49% del total, en favor de las hipotecas mixtas.
El tipo fijo cerró mayo con un interés medio del 2,29% TIN, mientras que las hipotecas mixtas se firmaron con un 2,05% en el tramo fijo y Euríbor +0,64% en el variable. Paralelamente, la media mensual del Euríbor repuntó hasta el 2,804%, consolidando la tendencia alcista iniciada en los primeros meses del año. El contexto monetario sigue además condicionado por la decisión del BCE, que el pasado 30 de abril mantuvo sin cambios los tipos oficiales, con la facilidad de depósito en el 2,00%, y advirtió de mayores riesgos inflacionarios por la guerra en Oriente Medio.
“Hay una brecha enorme entre quien negocia bien su hipoteca y quien aceptó la primera oferta que le da su banco. En mayo, las familias que han mejorado su hipoteca variable a fija con Trioteca han conseguido un ahorro medio de 205 euros al mes, que a 30 años son más de 73 mil euros de ahorro. Esto no es una pequeña mejora financiera, para la mayoría de las familias es la diferencia entre ir ahogadas o vivir mejor cada mes”, añade Garriga.
Gonzalo Bernardos: “La diferencia entre demanda y oferta augura la continuidad del boom”
En su análisis incluido en el informe de mayo, Gonzalo Bernardos, Advisor de Trioteca y profesor de Economía de la Universidad de Barcelona, sostiene que el mercado residencial de 2026 comparte algunos rasgos con el de 2023, especialmente por el impacto inflacionario derivado de los conflictos bélicos sobre la energía y el crecimiento, pero también presenta diferencias de fondo en la composición de la demanda. A su juicio, el protagonismo pasa ahora de la demanda de clase media-alta a la de clase media-baja y los jóvenes menores de 40 años, impulsados por la demanda embalsada, la creación de empleo y la creciente dificultad de acceso al alquiler.
Bernardos considera que esta combinación mantendrá elevada la tensión en el mercado residencial durante los próximos meses. “En 2026 disminuirán las transacciones de vivienda un 8%, pero su precio subirá un 5%”, afirma en el informe, donde también subraya que “la diferencia entre demanda y oferta de vivienda es tan espectacular en el segmento de clase media-baja que augura la continuidad del boom inmobiliario como mínimo hasta el final de la década”.
Su diagnóstico se apoya, además, en el deterioro del mercado del alquiler, donde la oferta se ha reducido en grandes ciudades y el coste del arrendamiento sigue tensionando la decisión de compra. Este entorno refuerza la idea de que, incluso con financiación más cara, la vivienda en propiedad seguirá siendo para muchos hogares una alternativa más atractiva que el alquiler, especialmente en aquellas zonas donde la oferta residencial continúa siendo insuficiente.









