La UE recortará un 47 % el acero libre de arancel para proteger a su industria
Los Veintisiete han aprobado el nuevo marco de salvaguardas, que entrará en vigor el 1 de julio y elevará al 50% los gravámenes para las importaciones de acero que superen el contingente permitido.
Actualidad | 08/06/2026

Los Veintisiete han dado luz verde al acuerdo para proteger a la industria siderúrgica europea frente al impacto de la sobreproducción global. Con esta aprobación, se completa el último trámite para que la Unión Europea recorte un 47% el volumen de acero que puede entrar en el mercado comunitario libre de arancel.
El nuevo marco entrará en vigor el 1 de julio, justo después de que expiren el 30 de junio de 2026 las actuales salvaguardas comerciales, vigentes desde 2018. La medida busca responder a los efectos del exceso de producción mundial, especialmente procedente de China, y ofrecer mayor estabilidad al sector siderúrgico europeo.
Arancel del 50% para el acero que supere la cuota
La nueva regulación fija en 18,3 millones de toneladas anuales el volumen de importaciones de acero que podrá acceder al mercado comunitario sin aranceles. Las cantidades que superen ese contingente estarán sujetas a un gravamen del 50%, frente al 25% aplicado actualmente.
El ministro de Energía y Comercio de Chipre, Michael Damianos, cuyo país ejerce este semestre la presidencia de turno del Consejo de la UE, ha defendido que “el acero es indispensable para la base industrial de Europa, su transición ecológica y su seguridad”.
Según Damianos, la adopción de esta medida permite a la UE establecer un marco más sólido para responder a las distorsiones del mercado global, proteger la competencia leal y ofrecer mayor seguridad tanto a los productores de acero como a las industrias transformadoras.
Más trazabilidad para evitar desvíos comerciales
La reforma introduce nuevos requisitos para reforzar la trazabilidad de las importaciones. El origen del producto quedará determinado por el país en el que el acero fue fundido y moldeado por primera vez, con el objetivo de evitar que terceros países esquiven las restricciones mediante transformaciones mínimas.
La Comisión Europea deberá tener en cuenta esa procedencia al repartir las cuotas nacionales. Además, tendrá que revisar de forma anticipada el alcance de la regulación para valorar si conviene ampliar el número de productos cubiertos por el nuevo marco.
Tratamiento específico para Ucrania
El acuerdo incorpora también un tratamiento específico para Ucrania en el reparto de las cuotas. La Unión Europea tiene en cuenta que la industria siderúrgica ucraniana se ha visto especialmente afectada por la guerra con Rusia.
Con esta medida, Bruselas busca combinar la protección de la industria europea frente a las distorsiones del mercado global con una respuesta diferenciada para un país cuya capacidad productiva se ha visto dañada por el conflicto.









