Los servicios no turísticos superan los 100.000 millones de euros y lideran el crecimiento de las exportaciones
Empresa | Última hora | 16/06/2026
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Las exportaciones españolas de servicios no turísticos —ingeniería, construcción, servicios financieros, tecnologías de la información y la comunicación, servicios audiovisuales y servicios a las empresas, entre otros— se han mostrado extraordinariamente dinámicas en los últimos años, especialmente desde la pandemia, y se han convertido en el principal motor de crecimiento del sector exterior español. Esa es la principal conclusión de la Nota Técnica elaborada por Rosario Gandoy, catedrática de Economía Aplicada de la Universidad Castilla La-Mancha, para el Club de Exportadores.
Según explica Rosario Gandoy, desde 2019 las exportaciones de servicios no turísticos han crecido un 9,9% anualmente de media, cuatro puntos porcentuales por encima de su ritmo de crecimiento entre 2000 y 2019. “Este impulso ha llevado a que, desde 2024, el valor de las exportaciones de servicios no turísticos supere los 100.000 millones de euros, situándose por encima de los ingresos turísticos”, afirma la autora. Y es que, a diferencia del turismo y de buena parte de las exportaciones de bienes, estos sectores generan un valor añadido elevado, lo que convierte su auge en una señal especialmente positiva para la economía española.
Este dato refleja una tendencia estructural hacia la diversificación de las exportaciones de servicios: el turismo ha cedido su predominio histórico, pasando de representar el 60% de los ingresos por servicios en el año 2000 al 47% en 2025. Y ello no se debe a una desaceleración del turismo —en 2025, por primera vez, los ingresos turísticos también superaron los 100.000 millones de euros—, sino al dinamismo extraordinario de los servicios no turísticos. «Se trata de un cambio estructural que, sin duda, tendrá efectos positivos sobre el sector exterior español, en la medida en que favorece la resiliencia de las exportaciones y abre nuevas vías para la internacionalización de las empresas españolas», subraya la catedrática.
El dinamismo exportador de los servicios no turísticos ha traído consigo un cambio de signo en la balanza comercial de este sector. A comienzos de siglo, las importaciones españolas de servicios no turísticos superaban a los ingresos por este concepto, de modo que el superávit de la balanza de servicios se atribuía exclusivamente al turismo. Sin embargo, la brecha fue reduciéndose progresivamente hasta que, a partir de 2007, se observa un continuado y creciente superávit en el comercio de servicios no turísticos que, en 2025, alcanzó el 2,6% del PIB. La tasa de cobertura de los servicios no turísticos se sitúa en el 144%, frente al 92% de las exportaciones de bienes (dato de 2024). A modo de referencia, la tasa de cobertura de los servicios turísticos asciende al 325,8%.
Entre las partidas más dinámicas destacan los servicios a las empresas, cuyas exportaciones alcanzaron los 46.581 millones de euros en 2025, representando ya el 7,2% de las exportaciones totales en 2024 y acercándose a las exportaciones de automóviles (49.855 millones), la gran partida exportadora tradicional de España. También destaca la contribución de los servicios vinculados a las TIC, que han crecido hasta suponer el 3,6% de las exportaciones totales. Para Rosario Gandoy, este crecimiento responde a «los avances en la liberalización del comercio de servicios, la expansión de las cadenas globales de valor y la creciente incorporación de servicios en los procesos de producción”.
En el contexto europeo, España ingresó 104.713 millones de euros por exportación de servicios no turísticos en 2024, superando a Italia (88.872 millones) y consolidándose como el tercer país de la UE en ventas de servicios no turísticos al exterior, por detrás de Alemania (397.422 millones) y Francia (300.912 millones). “Estos resultados confirman que España está construyendo un sector exterior más diversificado, resistente y competitivo, en el que los servicios no turísticos juegan ya un papel equiparable al del turismo y con un potencial de crecimiento que apunta a seguir ganando protagonismo en los próximos años”, explica Gandoy.








