Renfe impulsa la intermodalidad con el Abono Único y supera el millón de usos en su despliegue inicial

El tren consolida su papel clave con 481 millones de viajeros en Cercanías y Media Distancia

Empresa | 04/05/2026

Renfe AVE

La compañía ferroviaria refuerza su estrategia de movilidad sostenible e integrada con la implantación del Abono Único, una iniciativa que permite viajar de forma ilimitada durante 30 días en trenes de Cercanías, Rodalies, Media Distancia y autobuses estatales, y que ya acumula más de un millón de usos desde su lanzamiento.

Un sistema integrado para facilitar la movilidad

La introducción del Abono Único supone la integración, por primera vez, de distintos modos de transporte en un único título, configurando una red intermodal más conectada y eficiente. Este sistema simplifica la experiencia de viaje y elimina barreras entre operadores, favoreciendo los desplazamientos recurrentes en corredores donde convergen varios medios de transporte.

La iniciativa busca reducir la dependencia del vehículo privado y consolidar el transporte público como eje central de la movilidad, al tiempo que mejora la accesibilidad y la planificación flexible de los trayectos para millones de usuarios.

Impacto en la cohesión territorial y la demanda

El peso del transporte de Cercanías y Media Distancia es clave dentro del sistema ferroviario, concentrando el 91 % de los viajeros, con 481 millones de usuarios en el último ejercicio. Estos servicios resultan esenciales para garantizar el acceso a empleo, educación y servicios básicos, especialmente en municipios medianos y pequeños.

Renfe opera cerca de 4.300 servicios diarios, con una oferta anual que alcanza los 500 millones de plazas, lo que refuerza su papel en la vertebración territorial. La compañía mantiene además niveles operativos estables, con una puntualidad del 80,5 % y un bajo índice de cancelaciones.

Eficiencia energética y reducción de emisiones

El tren se posiciona como el medio de transporte terrestre más eficiente en términos energéticos, con emisiones muy inferiores al automóvil. Renfe ha reducido en los últimos años un 13 % el consumo energético unitario y un 20 % su huella de carbono.

Las emisiones se sitúan en 3,79 gramos de CO2 por unidad de transporte, un mínimo histórico que supone una reducción del 89 % respecto a 2005. Más del 90 % de los kilómetros recorridos se realizan con energía eléctrica de origen 100 % renovable, consolidando la estrategia de descarbonización del grupo.

Inversión y modernización de la flota

La compañía avanza en la renovación de su parque móvil con inversiones que superan los 5.200 millones de euros, incluyendo nuevos trenes de Cercanías y Media Distancia y la modernización del material existente. Este proceso permitirá aumentar la capacidad, mejorar la eficiencia operativa y acelerar la electrificación.

El despliegue progresivo de nuevas unidades, junto con iniciativas como el uso de freno regenerativo o la instalación de paneles fotovoltaicos en bases de mantenimiento, refuerza el posicionamiento de Renfe en la transición hacia un modelo de transporte más sostenible y eficiente.