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Ulrike Kastens

Economist Europe para DWS

El Banco Central Europeo (BCE) ya acordó de facto en su última reunión una subida de tipos de cara a este reunión de julio. Por tanto, sería una auténtica sorpresa que no subiera los tipos de interés oficiales 25 puntos básicos el próximo jueves. En ese caso, el tipo de depósito debería entonces situarse en el 3,75%. Pero, en última instancia, son decisivas las perspectivas de los tipos de interés, que serán el tema principal durante la conferencia de prensa. Aquí, sin embargo, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, probablemente no dará una respuesta clara. La tendencia subyacente de los precios sigue siendo preocupante. Pero una determinación preliminar sobre si será necesaria otra subida de tipos en septiembre será probablemente rechazada, teniendo en cuenta las nuevas proyecciones sobre crecimiento e inflación que se esperan para entonces.

Así pues, el BCE sigue dependiendo de los datos. Es probable que las tasas de inflación de julio y agosto, así como los indicadores de sentimiento, desempeñen un papel clave en la decisión de septiembre. Recientemente, incluso el gobernador del banco central de Holanda, Klaas Knot -un halcón-, calificó de incierta una subida de los tipos de interés en septiembre. Esto ha alimentado la especulación, especialmente en el mercado de bonos, de que el ciclo de subidas de tipos podría terminar antes. Sin embargo, dado que, en nuestra opinión, ni el mercado laboral ni la tendencia subyacente de los precios se debilitarán significativamente, seguimos esperando una nueva subida de tipos en septiembre.