Talgo alcanza una cartera récord de 6.307 millones
La compañía encara una nueva etapa tras la entrada del consorcio liderado por Sidenor, con una estructura financiera reforzada, una cartera histórica de pedidos y el objetivo de doblar su capacidad industrial antes de finales de 2028.

El presidente de Talgo, José Antonio Jainaga, ha destacado que la compañía ha alcanzado una cartera de pedidos récord de 6.307 millones de euros y que prevé doblar su capacidad productiva antes de finales de 2028. El anuncio se produjo durante la Junta general de Accionistas celebrada en Vitoria, la primera ordinaria presidida por Jainaga.
El presidente de la compañía enmarcó este nuevo ciclo en los cambios registrados en la estructura accionarial y en la profunda reestructuración financiera acometida en los últimos meses, dos movimientos que, según explicó, buscan dotar a Talgo de la estabilidad necesaria para ejecutar sus contratos y sostener su crecimiento futuro.
La entrada en el accionariado del consorcio liderado por Sidenor representa, a juicio de Jainaga, una garantía de estabilidad y fortaleza. Esta operación ha venido acompañada de un refuerzo patrimonial y financiero, con un incremento de 150 millones de euros en los fondos propios de Talgo, una aportación que mejora la solidez de un balance deteriorado en los últimos ejercicios.
Además, la compañía ha formalizado una estructura de financiación sindicada por importe de 770 millones de euros, a la que se suma una línea sindicada de avales de 500 millones. Con esta dotación, Talgo asegura contar con una liquidez significativa y con una estructura financiera muy diversificada para afrontar con garantías la ejecución de los numerosos contratos previstos para los próximos años.
El acuerdo con Renfe y las previsiones para 2026
Jainaga también avanzó que en las próximas semanas se cerrará el acuerdo con Renfe ligado a las entregas del proyecto Avril, lo que permitirá despejar la incertidumbre financiera asociada a este contrato. El retraso en esas entregas derivó en una multa a Talgo de 116,6 millones de euros.
El presidente hizo balance de un 2025 complejo, ejercicio en el que Talgo cerró con un Ebitda de 0,6 millones de euros, unas pérdidas de 100 millones y una deuda financiera de 394 millones. De cara a 2026, la compañía prevé unos ingresos claramente por encima de los 700 millones de euros y en crecimiento respecto al año anterior.
Las previsiones apuntan a un Ebitda situado entre el 7,5% y el 8,5%, mientras que el ratio deuda financiera neta sobre Ebitda se mantendrá todavía en niveles elevados, en torno a 5,5 veces, debido a las altas necesidades de circulante de los proyectos actualmente en ejecución.
Una cartera histórica de contratos
Jainaga afirmó que Talgo atraviesa probablemente uno de los momentos más brillantes de su historia comercial. La compañía ha cerrado distintos contratos desde la primavera de 2025, entre ellos el suscrito recientemente con Trafikverket para el suministro de trenes diurnos y nocturnos de la plataforma Talgo 230.
Con estas adjudicaciones, la cartera de pedidos alcanza ya los 6.307 millones de euros, un máximo histórico para la compañía. El director general de Talgo, Rafael Sterling, señaló además que el grupo ya ha superado el volumen de adjudicaciones previsto para 2026.
Sterling defendió que Talgo está entrando en una fase de crecimiento sólido y sostenible. Parte de la cartera procede de contratos de mantenimiento con vigencia hasta 2054, mientras que los proyectos adjudicados permitirán que la plataforma Intercity de Talgo se convierta en 2032 en el principal medio de transporte del centro de Europa para servicios intercity de media y larga distancia, incluidos los internacionales.
El reto industrial: doblar capacidad antes de 2028
El presidente de Talgo aseguró que la compañía afronta el futuro con el sosiego y la confianza que exige un negocio basado en proyectos de largo plazo. En ese contexto, situó la capacidad industrial como una de las grandes prioridades de los próximos años.
La optimización de los procesos productivos, junto con nuevas inversiones en las fábricas de Rivabellosa y Las Matas, permitirá a la compañía aumentar de forma significativa su capacidad para acelerar los ritmos de entrega de trenes. Aunque los detalles de las inversiones industriales aún están en fase de definición, Jainaga afirmó que la ambición es doblar la capacidad productiva antes de finales de 2028.
Este esfuerzo financiero y organizativo irá acompañado de una estrategia de estandarización, con el desarrollo de nuevos productos sobre plataformas comunes. La segunda gran área de trabajo será la gestión del talento, después de que la compañía haya incorporado ya a más de 200 personas.
Jainaga reconoció las dificultades para contratar profesionales competentes y motivados en áreas como pintura y soldadura. También subrayó que el desarrollo de una tecnología diferenciada y su éxito comercial dependen de la capacidad de Talgo para atraer a los mejores ingenieros.
Talgo TeknoRail y el nuevo plan estratégico
La apuesta por la innovación se concretará en la creación en Euskadi de Talgo TeknoRail, una unidad corporativa de investigación integrada en la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación. Según Jainaga, este centro reforzará el posicionamiento industrial de la compañía y se convertirá en el eje para desarrollar las capacidades tecnológicas que impulsarán la próxima generación de soluciones ferroviarias.
La compañía trabaja también en la definición de un nuevo plan estratégico, que estará concluido tras el periodo estival. Este documento fijará las orientaciones fundamentales sobre los productos que sostendrán el negocio de Talgo durante la próxima década, sus mercados preferentes, con especial atención al centro y este de Europa, las capacidades industriales necesarias y, eventualmente, alianzas puntuales para acceder a determinados mercados.
Jainaga defendió que la tecnología de Talgo ofrece ventajas incomparables y que sus plataformas de Muy Alta Velocidad e Intercity comparten soluciones diferenciales en consumo energético, reciclabilidad, accesibilidad e interoperabilidad. También destacó la ligereza y eficiencia energética de sus trenes de Muy Alta Velocidad, así como su contribución a la sostenibilidad de las infraestructuras ferroviarias.
En este punto, y tras referirse al accidente de Adamuz, el presidente sostuvo que los trenes de Talgo representan, por su estructura ultraligera y el diseño de su sistema de rodadura, una solución tecnológica de primer nivel para garantizar la pervivencia de la red ferroviaria. «Los ciudadanos no entenderían que el regulador, el operador, y en última instancia el Gobierno, no consideren las soluciones tecnológicas de Talgo como las mejor adaptadas a las prioridades de la sociedad española», afirmó.
La junta incluyó la intervención de tres accionistas. Algunos reclamaron una solución para los minoritarios que les permita una salida a un precio justo, mientras otro manifestó su intención de impugnar la Junta del 12 de diciembre. Durante la reunión se aprobaron, entre otros puntos, las cuentas de 2025 y la nueva política de remuneraciones para 2026.









