La banca europea tendrá que refinanciar 188.000 millones a tipos más elevados
Los bancos europeos tendrán que refinanciar el próximo año unos 188.000 millones de euros en deuda denominada en euros en un escenario de costes de financiación superiores a los de las emisiones que llegan a vencimiento. CreditSights prevé además que 2027 marque un récord de colocaciones de bonos en la moneda única.
Actualidad | Empresa | Última hora | 28/09/2026

CreditSights calcula que durante 2027 se emitirán alrededor de 750.000 millones de euros en deuda con grado de inversión.
La cifra superaría los 736.000 millones colocados en 2025 por emisores con calificaciones desde BBB- en adelante.
A este volumen se añadirían otros 100.000 millones de euros de emisiones de ‘high yield’, correspondientes a deuda de grado especulativo.
El sector bancario encabezará las necesidades de refinanciación, con 188.000 millones de euros de deuda en euros que llegará a vencimiento durante el próximo ejercicio.
A considerable distancia se encuentran las compañías de servicios públicos de energía, gas y agua, con unos 43.000 millones en vencimientos.
La banca tendrá que refinanciarse a tipos más altos
Una parte importante de las emisiones bancarias tendrá que renovarse debido a que estos instrumentos permiten a las entidades cumplir con los requerimientos regulatorios de capital y pasivos destinados a absorber pérdidas en situaciones de crisis.
El problema para los bancos será el mayor coste de las nuevas emisiones.
El cupón medio de la deuda bancaria con grado de inversión que vence se sitúa en el 2,6 %, mientras que las emisiones realizadas durante 2026 están ofreciendo un coste medio del 3,7 %, según CreditSights.
Esta diferencia refleja el aumento generalizado del coste del dinero y de las referencias utilizadas por el mercado de renta fija.
La media de 2026 incorpora todavía parcialmente las últimas subidas de tipos del Banco Central Europeo (BCE), que ha situado el precio oficial del dinero en el 2,5 %.
El apetito inversor por la deuda bancaria se mantiene
El incremento del coste de financiación no responde, sin embargo, a un deterioro de la percepción de los inversores sobre el sector bancario.
La demanda de deuda emitida por las entidades se ha mantenido elevada durante el año pese a los episodios de incertidumbre geopolítica.
Las primas de riesgo de la banca se encuentran en niveles mínimos en distintas categorías de deuda.
Esta situación se extiende incluso a los bonos contingentes convertibles, conocidos como CoCos o AT1, los instrumentos de mayor riesgo que pueden emitir las entidades.
La fuerte demanda está permitiendo a los bancos colocar este tipo de deuda con costes históricamente reducidos en términos de diferencial de crédito.
El ‘midswap’ encarece las nuevas emisiones
El principal factor que eleva el coste total de las colocaciones es el ‘midswap’, la referencia utilizada para fijar el precio de numerosas emisiones de renta fija.
Su incremento afecta al conjunto del mercado y está vinculado a la evolución de los tipos de interés oficiales.
De este modo, aunque las entidades afrontarán un mayor coste para refinanciar su deuda, la subida no procede de una mayor percepción de riesgo específicamente bancario.
Los tipos más altos también mejoran el negocio crediticio
El aumento de los tipos de interés tiene además una contrapartida positiva para las entidades.
Un mayor precio del dinero permite elevar también los tipos aplicados a los préstamos, una de las principales fuentes de ingresos del negocio bancario.
Por este motivo, el impacto de pagar más por la financiación puede verse parcialmente compensado por una mejora de los márgenes obtenidos a través del crédito.
La inflación añade incertidumbre a 2027
Los expertos advierten, no obstante, de que 2027 podría ser un ejercicio exigente para los emisores pese al actual apetito inversor por la deuda bancaria.
La evolución de la inflación y la posibilidad de nuevos movimientos del BCE podrían mantener elevados los costes de financiación.
En este contexto, las entidades tendrán que gestionar cuidadosamente sus calendarios de emisión y aprovechar las mejores ventanas del mercado para refinanciar los elevados vencimientos previstos.









