Al menos 64 muertos en la colisión de un AVE y un Iryo en Urda (Toledo)

Al menos 64 personas han fallecido este miércoles en la colisión de un tren AVE de Renfe y un Iryo en Urda (Toledo), según el último balance oficial comunicado por el Gobierno de Castilla-La Mancha. La cifra de víctimas podría aumentar en las próximas horas dada la gravedad del accidente.

Actualidad | 28/10/2026

El siniestro se produjo alrededor de las 8.54 horas entre las localidades de Los Yébenes y Urda, cuando el AVE 2080, que cubría la ruta Madrid-Sevilla, alcanzó al Iryo 6076 que circulaba por delante.

El impacto provocó el descarrilamiento de los dos últimos vagones del Iryo y dos coches del convoy se precipitaron por un barranco.

Más de 540 personas viajaban en los dos trenes

En el Iryo viajaban 146 pasajeros y un bebé, mientras que el AVE transportaba a 397 personas, según los datos facilitados por el Gobierno de Castilla-La Mancha.

El tren de Renfe había detenido o ralentizado previamente su marcha por un problema de tráfico en la línea antes de producirse la colisión.

Miguel Ángel Pérez Laguna, que viajaba en uno de los últimos vagones del AVE, ha descrito un «choque fortísimo» y ha relatado que sintió el impacto como si lo tuviera «delante».

«El golpe ha sido fortísimo», ha señalado, antes de explicar que el fuselaje del Iryo «salió despedido» de «un lado a otro».

El dispositivo de emergencia se ha ampliado durante la jornada. Cerca de un centenar de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) se han desplazado a Urda con capacidades de búsqueda y rescate, equipos cinológicos, herramientas de excarcelación y medios sanitarios y de apoyo psicológico.

Personal sanitario de la Academia de Infantería también se encuentra entre los primeros equipos que llegaron a la zona.

A ellos se suman efectivos de la Guardia Civil de Seguridad Ciudadana de Toledo, Ciudad Real y Albacete, así como agentes del Seprona, Tráfico, los Grupos de Reserva y Seguridad, el Servicio Aéreo, unidades de drones, Policía Judicial y el equipo de Grandes Catástrofes del Servicio de Criminalística.

También se han movilizado miembros de los grupos de Rescate e Intervención en Montaña de Navacerrada, Riaza y Arenas de San Pedro, además del Servicio Cinológico y Oficinas Móviles de Atención Ciudadana.

En el operativo participan igualmente bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, efectivos de Protección Civil, tres helicópteros sanitarios y dos UVI, además de personal de Adif y Renfe.

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, se ha desplazado al lugar del accidente.

Suspendida la alta velocidad entre Madrid y Andalucía

Adif mantiene interrumpida la circulación de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía como consecuencia del accidente.

«Se encuentra interrumpida la circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía por un alcance entre dos trenes», comunicó inicialmente el gestor ferroviario.

Renfe ha suspendido la circulación entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía y ha activado su plan de asistencia a víctimas de accidentes ferroviarios y sus familiares.

La operadora ha habilitado el teléfono gratuito 900 10 10 20 para afectados y familiares y permite realizar cambios y anulaciones de billetes a los viajeros perjudicados por la interrupción del servicio.

Iryo ha activado también sus protocolos de emergencia y ha puesto a disposición de los afectados el teléfono 900 001 403. La compañía ha cancelado sus servicios con origen en Madrid-Atocha y destino al corredor sur y, por el momento, no prevé restablecer la circulación.

Adif ha habilitado puntos de atención a afectados en Madrid-Puerta de Atocha Almudena Grandes, Sevilla-Santa Justa, Córdoba-Julio Anguita y Málaga-María Zambrano.

Las causas deberán determinarse mediante la investigación

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, llegó a las 9.40 horas al centro de control H24 de Adif en Atocha para recopilar la información disponible sobre el accidente.

Los sistemas de señalización ferroviaria están diseñados para impedir que dos trenes ocupen el mismo tramo de vía, avisando al convoy que circula por detrás de la presencia de otro tren y pudiendo activar sistemas automáticos de frenado o alertas en cabina.

Asimismo, desde el centro de control de Adif se monitoriza la posición de los trenes en la red y la ocupación de cada tramo.

Las causas concretas de la colisión deberán determinarse mediante la correspondiente investigación.

El accidente se produce después de que una respuesta del Gobierno al Senado, fechada el 12 de marzo de 2026, recogiera que Renfe había contabilizado durante el último año tres Partes de Información de Riesgos de Seguridad en la Circulación (PIRSC) en la línea Madrid-Sevilla, además de 162 Partes de Incidencias que generaron retrasos o pérdidas de tiempo.

La documentación no detalla el contenido concreto de esos tres avisos, las anomalías comunicadas, los plazos de resolución ni las actuaciones correctoras adoptadas, por lo que con la información disponible no puede establecerse ninguna relación entre aquellos partes y el accidente de este miércoles.

El documento señalaba además que durante 2025 no se registraron PIRSC en los tramos Córdoba-Adamuz y Adamuz-Villanueva de Córdoba.

Óscar Puente explicó el pasado 21 de enero que la red española de alta velocidad recibe una media de cuatro avisos diarios por parte de los maquinistas, alrededor de 1.460 al año, relacionados con anomalías percibidas durante la circulación, como vibraciones o movimientos inusuales.

El ministro indicó entonces que la mayor parte de estas alertas están relacionadas con el confort de la marcha y no necesariamente con problemas de seguridad. Estos avisos pueden motivar inspecciones de la infraestructura y, cuando resulta necesario, limitaciones temporales de velocidad.

Segundo accidente ferroviario grave en menos de un año

El siniestro de Urda es el segundo accidente ferroviario de extrema gravedad registrado en España en menos de un año.

El pasado 18 de enero, un tren Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid descarriló en Adamuz (Córdoba) e invadió la vía contigua, donde colisionó con un Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario con destino a Huelva.

Aquel accidente causó 46 fallecidos y se convirtió en el primer choque entre dos trenes registrado en la red española de alta velocidad y en el segundo accidente ferroviario más grave ocurrido en España en el siglo XXI, después del siniestro de Angrois de 2013.

Con al menos 64 víctimas mortales confirmadas hasta el momento, el accidente de Urda supera ya el balance de fallecidos de Adamuz.

El accidente altera la agenda política

La gravedad del siniestro ha provocado la cancelación de numerosos actos previstos para este miércoles.

El Gobierno ha comenzado a suspender su agenda y varios ministros han cancelado los actos que tenían programados para la jornada.

El Partido Popular ha suspendido toda la agenda de campaña de sus dirigentes en España «como consecuencia dramático accidente ferroviario de Toledo a la espera de tener más información».

Frente Amplio también ha cancelado sus actos de precampaña. Su candidata a la Presidencia del Gobierno, Ada Colau, ha señalado que sigue con «mucha preocupación» las informaciones sobre el siniestro y ha trasladado su «solidaridad con las personas afectadas», además de expresar su apoyo a los servicios de emergencia.

El líder de IU, Antonio Maíllo, ha reclamado prudencia ante la evolución de los acontecimientos. «Es el momento de ser prudente y atender solo a la información proveniente de organismos oficiales», ha señalado.

Vox, por su parte, mantiene su agenda de precampaña. Su líder, Santiago Abascal, ha denunciado la «insoportable degradación» de la infraestructura ferroviaria y ha recordado que este accidente se produce meses después del de Adamuz, cuyas causas, ha señalado, todavía no se conocen «exactamente».