El mercado retrasa a octubre la próxima subida de tipos de la Fed
Los inversores han vuelto a modificar sus expectativas sobre la política monetaria estadounidense tras el último dato de empleo.

Las expectativas sobre los tipos de interés en Estados Unidos han vuelto a cambiar en apenas unas semanas.
Desde que el conflicto en Oriente Medio se reactivó a principios de julio, los mercados habían asumido que la Reserva Federal tendría que elevar el precio del dinero para contener cualquier nueva amenaza inflacionista.
Sin embargo, el banco central decidió mantener los tipos sin cambios en su reunión de julio, dentro de una horquilla del 3,5% al 3,75%, aunque tres miembros votaron a favor de subirlos.
Tras aquella decisión, los inversores daban prácticamente por hecho un aumento de 25 puntos básicos en la reunión del próximo 16 de septiembre.
El último dato de empleo, más débil de lo esperado, ha vuelto a alterar este escenario.
El mercado de swaps sobre tipos de interés descuenta ahora que la Fed no subirá los tipos hasta octubre y que no habrá más incrementos durante el resto del año.
El siguiente movimiento al alza llegaría en marzo, momento en el que, según las actuales expectativas, concluiría el ciclo de subidas.
El empleo cambia las expectativas de los inversores
El cambio es significativo, ya que hasta el pasado viernes los mercados asignaban una elevada probabilidad a una subida de 25 puntos básicos en septiembre.
La inflación estadounidense se situó en el 3,5% en junio, todavía claramente por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal.
Sin embargo, la publicación de un débil dato laboral de julio ha llevado a los inversores a dar mayor peso al deterioro del mercado de trabajo.
La Fed cuenta con un doble mandato que le exige perseguir tanto la estabilidad de precios como el pleno empleo.
Esta circunstancia diferencia su actuación de la del Banco Central Europeo, cuyo principal objetivo es la estabilidad de precios.
El BCE ya comenzó en junio a aumentar el precio del dinero y los mercados esperan nuevas subidas en septiembre y diciembre, lo que ampliaría la divergencia respecto al calendario previsto para la Reserva Federal.
La Fed se enfrenta al equilibrio entre inflación y empleo
El banco central estadounidense debe encontrar un equilibrio entre reducir una inflación todavía elevada y evitar un deterioro excesivo del mercado laboral.
Este dilema ha generado una división poco habitual dentro del Comité Federal del Mercado Abierto, el órgano encargado de decidir la política monetaria.
En junio, tres miembros votaron contra la decisión mayoritaria de mantener los tipos sin cambios y defendieron una subida: Beth Hammack, Neel Kashkari y Lori Logan.
Posteriormente, Mary Daly, que votó a favor de mantenerlos, también ha defendido la necesidad de elevarlos en algún momento para contener las presiones inflacionistas.
«Hay cada vez más presión para que la Fed actúe, por la falta de progresos significativos contra la inflación», confirma James Egelhof, economista jefe de BNP Paribas.
Los analistas ven margen para mantener los tipos
Pese a las voces partidarias de endurecer la política monetaria, otros expertos consideran que el último dato laboral justifica mantener los tipos sin cambios.
«El informe de empleo envía un claro mensaje acomodaticio a los bancos centrales», explica Christian Scherrmann, economista jefe para Estados Unidos de DWS.
«Si se interpreta el dato desde la filosofía de valoración eficiente de los mercados que defiende el presidente de la Fed, Kevin Warsh, la reacción inicial de los inversores sugiere que la Fed probablemente mantendrá los tipos de interés sin cambios en su próxima reunión, en lugar de endurecer la política monetaria», señala Scherrmann.
«En cualquier caso, estos datos vuelven a respaldar nuestra previsión de que no habrá cambios en los tipos de interés oficiales este año, aunque el riesgo político sigue siendo un factor relevante», explica el economista de DWS.
El mercado ya pone fecha al final del ciclo
El cambio de expectativas no afecta únicamente al momento en el que comenzarían las subidas.
Por primera vez, los mercados también sitúan en el calendario un posible recorte de tipos que pondría fin al ciclo de endurecimiento monetario.
Actualmente, los inversores descuentan una bajada de tipos en diciembre de 2027.
Si este escenario se cumple, el ciclo sería relativamente corto: comenzaría con una subida en octubre, continuaría hasta marzo y terminaría con un recorte a finales del año siguiente.
La inflación de julio puede volver a cambiar el escenario
La próxima referencia clave para los mercados será el dato de inflación estadounidense correspondiente a julio, que se publicará el miércoles a las 14:30, hora española.
Las previsiones de los analistas apuntan a una tasa interanual del 3,4%, una décima por debajo del 3,5% registrado en junio, aunque todavía lejos del objetivo del 2% de la Fed.
Un dato significativamente inferior a lo esperado podría alejar todavía más la posibilidad de nuevas subidas de tipos o incluso eliminar alguno de los incrementos actualmente previstos.
Por el contrario, una inflación superior a las expectativas podría devolver al mercado la posibilidad de una subida ya en septiembre.








