La morosidad del alquiler supera los 10.000 euros en Madrid y Cataluña

La morosidad en el alquiler residencial ha superado ya los 10.000 euros de media en los dos principales mercados inmobiliarios del país. Madrid alcanzó los 10.420 euros al cierre de 2025, mientras que Cataluña se mantiene como la región con la deuda media más elevada, con 11.619 euros, según los datos recogidos por el Observatorio del Alquiler.

El aumento de los impagos se consolida como uno de los principales riesgos del mercado residencial, especialmente en un contexto de oferta limitada, demanda en máximos y rentas cada vez más elevadas. En Cataluña, la morosidad avanza todavía a ritmos superiores al 4 % interanual y alcanza ya importes equivalentes a más de siete mensualidades de alquiler.

En el caso de Madrid, la deuda media por impago ha crecido un 18 % respecto al año anterior, lo que convierte a la comunidad en el sexto territorio donde más aumenta la morosidad. El Observatorio vincula este repunte al deterioro de la capacidad económica de los hogares y al esfuerzo financiero que exige actualmente acceder a una vivienda en alquiler.

El esfuerzo del alquiler llega al límite

Los madrileños destinan ya el 36 % de sus ingresos netos al pago del alquiler, por encima del 30 % recomendado por los expertos. Aunque este porcentaje se ha reducido ligeramente desde el 38 % registrado un año antes, el informe advierte de que no responde a una mejora de los salarios, sino a que la capacidad de pago de los ciudadanos está alcanzando un punto límite.

Más de la mitad de los hogares que buscan una vivienda en alquiler en la Comunidad de Madrid presenta algún nivel de riesgo de impago. En concreto, el 56 % de los potenciales inquilinos se encuentra en una situación financiera que podría comprometer el pago de la renta mensual, mientras que un 25 % muestra un riesgo muy alto. Dentro de este último grupo, un 9 % acumula incidencias en registros de solvencia y ficheros de morosidad.

El incremento de la deuda coincide con una etapa de máximos históricos en las rentas. El alquiler medio en Madrid ha pasado de 1.156 euros mensuales en 2019 a 1.606 euros en el primer trimestre de 2026, una subida cercana al 40 % en siete años. Esta evolución ha terminado tensionando las economías familiares, especialmente en un entorno en el que los salarios no han seguido el mismo ritmo.

El temor al impago reduce la oferta

El Observatorio alerta de que la morosidad no solo afecta a los inquilinos, sino que también condiciona las decisiones de los propietarios. La deuda acumulada equivale ya a entre seis y siete meses de renta media en Madrid, lo que aumenta la percepción de riesgo y puede llevar a retirar viviendas del mercado de larga duración.

El informe recuerda que el 93,4 % de los propietarios en España son particulares, muchos de ellos pequeños ahorradores que dependen del alquiler para complementar sus ingresos o su jubilación. Esta estructura hace que el aumento de los impagos tenga un impacto directo sobre la oferta disponible.

La combinación de morosidad creciente, precios récord y escasez de vivienda alimenta un círculo vicioso en el mercado madrileño. Mientras la demanda sigue disparada, con 118 interesados por cada vivienda en apenas diez días, la oferta continúa lejos de recuperar los niveles previos a la pandemia.

La presión se desplaza al sur metropolitano

La tensión del alquiler ya no se concentra solo en la capital ni en los municipios más exclusivos. El encarecimiento de Madrid está desplazando la presión hacia el sur metropolitano, donde localidades como Getafe, Parla, Móstoles o Leganés se sitúan entre los mercados más tensionados de la comunidad.

Getafe encabeza la presión de demanda con 133 interesados por cada vivienda en alquiler en apenas diez días. Le siguen Parla y Móstoles, con 132 candidatos, y Leganés, con 126. En comparación, un mercado equilibrado debería situarse en torno a 15 interesados por vivienda, una referencia que Madrid multiplica ya casi por ocho.

La capital registra 106 interesados por cada inmueble, por debajo de algunos municipios del sur, lo que confirma el desplazamiento de la demanda hacia zonas tradicionalmente más asequibles. Sin embargo, la oferta tampoco logra absorber la llegada de nuevos hogares, y los precios también suben en estas localidades.

En municipios como Móstoles, Leganés, Pinto o Valdemoro, el alquiler medio mensual ronda ya los 1.130 euros, reflejando que la presión sobre la vivienda se está extendiendo por toda el área metropolitana.