Los fondos del Golfo invierten 25.000 millones pese a la guerra
Los mayores vehículos estatales de inversión del Golfo mantuvieron su actividad internacional entre marzo y mayo, pese al impacto del conflicto

La guerra con Irán ha sacudido los mercados energéticos, ha alterado el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz y ha elevado el temor a una desaceleración económica mundial. Sin embargo, los principales fondos soberanos del Golfo no han frenado su ritmo inversor.
Un informe de Global SWF publicado el lunes señala que los inversores controlados por los estados de los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo mantuvieron, e incluso superaron en algunos casos, su cadencia previa a la guerra durante el trimestre comprendido entre marzo y mayo. En conjunto, desplegaron alrededor de 25.000 millones de dólares en operaciones internacionales.
Una resistencia que desafía las previsiones
Los cinco fondos más activos de la región —la Autoridad de Inversión de Abu Dabi, Mubadala Investment Company, L’imad, el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita y la Autoridad de Inversión de Catar— continuaron colocando capital a un ritmo igual o superior al registrado en los cinco años anteriores, con una única excepción.
La Autoridad de Inversión de Catar redujo su actividad y pasó a invertir cerca de 2.000 millones de dólares menos por trimestre desde el 1 de marzo, según Global SWF. Aun así, el balance general del informe apunta a una resistencia mayor de la esperada en plena escalada regional.
«Estos vehículos no han dado señales de desaceleración (todavía), con un ritmo promedio más sólido en el último trimestre que en los cinco años previos al inicio de la guerra», señala el informe. La conclusión contradice las previsiones de buena parte de los analistas de Estados Unidos y Europa, que esperaban que el conflicto iniciado con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero enfriara el apetito inversor global del Golfo.
Estados Unidos, China y emergentes concentran el capital
La mayor parte del capital se dirigió hacia activos de mercados desarrollados, especialmente compañías y fondos estadounidenses. No obstante, algunos grandes inversores regionales mostraron una orientación más marcada hacia China y otros mercados emergentes.
El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita desplegó 6.100 millones de dólares en mercados emergentes durante el periodo analizado, más del doble de los 2.430 millones invertidos en economías desarrolladas. ADIA también destacó por su preferencia por China y otros destinos emergentes.
Mubadala destinó más de 5.600 millones de dólares a mercados desarrollados, mientras que L’imad distribuyó sus aproximadamente 2.600 millones de dólares de forma más equilibrada entre oportunidades en mercados desarrollados y emergentes.
La crisis de Ormuz no altera la estrategia de fondo
La continuidad de las operaciones se produce en un contexto de fuerte inestabilidad regional. El cierre forzado del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, una vía por la que normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, ha provocado una crisis energética y ha reavivado el temor a un nuevo repunte inflacionista global.
El lunes, los negociadores iraníes abandonaron las conversaciones de alto el fuego con Estados Unidos y amenazaron con «cerrar completamente» el estrecho en respuesta a las operaciones militares israelíes en Líbano. Durante el fin de semana, las fuerzas estadounidenses habían atacado instalaciones iraníes de radar y drones cerca del estrecho, lo que derivó posteriormente en ataques con misiles iraníes contra Kuwait.
Pese a este deterioro del entorno geopolítico, los fondos del Consejo de Cooperación del Golfo gestionan conjuntamente cerca de 5,7 billones de dólares en activos y mantienen una estrategia inversora de largo plazo. Su actividad durante el trimestre sugiere que los gobiernos de la región consideran las disrupciones actuales como un fenómeno temporal y siguen comprometidos con sus planes de diversificación económica, acelerados durante los años de auge del precio del petróleo entre 2022 y 2025.









