Rusia lanza un ataque masivo contra Kiev

El ataque se produjo tras la amenaza de Moscú de iniciar "ataques sistemáticos" contra Kiev.

Actualidad | 02/06/2026

Kiev volvió a quedar bajo una ofensiva aérea rusa de gran intensidad durante la madrugada, con impactos y restos de misiles que causaron incendios en distintos puntos de la ciudad. El alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klitschkó, informó de que un presunto misil alcanzó un edificio residencial de 24 plantas, provocó un derrumbe parcial y dejó el temor de que hubiera personas atrapadas bajo los escombros.

Los daños se extendieron también al distrito de Podil, donde se declaró un incendio en una propiedad no residencial. Además, un edificio de apartamentos de nueve plantas quedó envuelto en llamas después de que fragmentos de misiles impactaran en el tejado.

En Obolon, varios vehículos ardieron tras ser alcanzados por restos de misiles, mientras se notificaron nuevos focos de incendio cerca de un jardín de infancia. Los primeros balances apuntaron a al menos cuatro personas heridas en Kiev durante el ataque.

Járkov también registra heridos durante la noche

La ofensiva rusa no se limitó a la capital. En la región nororiental de Járkov, al menos seis personas resultaron heridas durante los bombardeos nocturnos, entre ellas una niña de 11 años, según el gobernador regional Oleh Syniehubov.

El ataque agravó la presión sobre la población civil ucraniana, que volvió a pasar la noche entre alarmas aéreas, refugios subterráneos y estaciones de metro utilizadas como espacios de protección ante la intensidad de los bombardeos.

Una escalada anunciada por Moscú

La ofensiva contra Kiev llegó después de que Rusia avisara la semana anterior de que lanzaría «ataques sistemáticos» contra objetivos de la capital vinculados al ejército ucraniano y a los «centros de toma de decisiones». Moscú llegó a instar a los ciudadanos extranjeros a abandonar la ciudad ante la previsión de una intensificación de los ataques.

Rusia vinculó esta escalada con un ataque con drones registrado el mes anterior contra un dormitorio en Lugansk, territorio bajo control ruso, que dejó 21 muertos. Ucrania negó haber participado en esa acción.

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, comunicó formalmente el 25 de mayo al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, la decisión de iniciar los ataques sistemáticos, según el Ministerio de Exteriores ruso. Estados Unidos respondió advirtiendo a Moscú de que esa estrategia «corren el riesgo de causar más víctimas civiles y de poner en riesgo las perspectivas» de paz.

La presión militar se intensifica sin avances diplomáticos

El ataque del martes se produjo después de otra ofensiva nocturna registrada entre el 31 de mayo y el 1 de junio, en la que Rusia lanzó 265 drones de combate contra Ucrania. La defensa aérea ucraniana aseguró haber neutralizado 228 de ellos.

Aquel bombardeo dejó una persona muerta en Jersón y más de dos docenas de heridos en distintos puntos del país. La nueva oleada confirma la intensificación de la presión militar rusa en un momento en el que los esfuerzos diplomáticos continúan sin avances relevantes.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, ya había advertido el lunes por la noche de que los servicios de inteligencia apuntaban a un ataque masivo inminente. «Un ataque masivo es posible, lo han preparado», señaló en su discurso nocturno en vídeo.

La guerra, que cumple ya cinco años, continúa bloqueada sobre el terreno, mientras las iniciativas de paz no logran progresos sustanciales y la administración Trump concentra buena parte de su atención en los conflictos abiertos en Oriente Medio.