España mantiene el puesto 53 en el Índice de Libertad Económica con 66,8 puntos

España ocupa la posición 53 entre 184 países en el Índice de Libertad Económica 2026 elaborado por la Fundación Heritage, el mismo puesto que el año anterior, aunque mejora medio punto su puntuación, hasta los 66,8 puntos. El Instituto de Estudios Económicos (IEE) atribuye el estancamiento en la clasificación a la ausencia de reformas estructurales.

Actualidad | Empresa | 30/09/2026

La puntuación española aumentó 0,5 puntos respecto a la edición anterior, aunque este avance no fue suficiente para mejorar su posición en la clasificación internacional.

La media mundial del índice se situó en 59,9 puntos en 2026, dos décimas más que en 2025, manteniéndose dentro de la categoría de «mayoritariamente no libre» establecida por el propio indicador.

Tomando como referencia el promedio de la OCDE, con base 100, España alcanzó 93,1 puntos.

Este resultado sitúa al país en la posición 35 entre las 43 economías pertenecientes a la OCDE y la Unión Europea consideradas en el análisis.

Si se tienen en cuenta exclusivamente los miembros de la OCDE, España ocupa el puesto 31 de un total de 38 países.

La salud fiscal mejora, pero sigue lastrando la posición

El avance interanual de España se explica casi por completo, según el IEE, por la mejora del bloque relacionado con el tamaño del Estado.

En particular, el indicador de salud fiscal aumentó 16,5 puntos durante el último año.

En sentido contrario, la facilidad inversora registró el mayor deterioro, con una caída de 10 puntos.

Pese a la mejora anual de la salud fiscal, este indicador continúa siendo uno de los que más penalizan la posición relativa española respecto a las economías avanzadas, con una brecha de 15,4 puntos.

La facilidad inversora presenta también una diferencia negativa de 13,4 puntos.

España supera la media de la OCDE en libertad de empresa

En el Índice de Libertad de Empresa, España alcanzó los 102,2 puntos en 2026 tomando como referencia una media de la OCDE de 100.

La Unión Europea se situó, por su parte, en 99,8 puntos.

Según el IEE, este resultado refleja un entorno regulatorio relativamente favorable, aunque todavía existen factores que dificultan la convergencia con las economías mejor posicionadas.

«La libertad económica se asocia a mejores resultados macroeconómicos, en la medida en que los países con mayores niveles de libertad registran, en promedio, menores tasas de desempleo, una mayor productividad por ocupado y niveles de pobreza significativamente más reducidos, hasta cinco veces inferiores a los observados en las economías con menor libertad», destaca el instituto de análisis.

El IEE sitúa la eficiencia privada por encima de la pública

El análisis del instituto concluye que la eficiencia del sector privado en España es un 33,1 % superior a la del sector público.

Según el IEE, esta diferencia sitúa a España como el tercer país de la OCDE con mayor brecha a favor de la eficiencia privada.

En materia de inversión, España registró en 2024 un volumen total equivalente al 20,3 % del PIB, por debajo del 21,6 % de la Unión Europea y del 21,4 % de la eurozona.

La inversión empresarial, sin embargo, alcanzó el 13,1 % del PIB, frente al 12,5 % de la UE y el 12,2 % de la zona euro.

El IEE destaca además que las empresas concentraron en 2025 el 88 % del ‘stock’ de capital neto y el 89 % de la inversión en tecnologías de la información y la comunicación.

Energía, incertidumbre y falta de mano de obra preocupan a las empresas

La confianza empresarial mantiene, según el análisis, una trayectoria positiva desde 2013, con la excepción del impacto de la pandemia y de los recientes cambios geopolíticos.

Entre 2024 y 2026, los principales obstáculos identificados por los empresarios fueron el coste de los ‘inputs’ energéticos, la incertidumbre sobre la política económica y la escasez de mano de obra.

Los sectores con mayores dificultades para cubrir vacantes son construcción, hostelería, agricultura e industria.

Aumentan las preocupaciones relacionadas con el Gobierno y los partidos

Según los resultados del CIS recogidos por el informe, entre 2022 y 2026 ganaron peso entre los empresarios las preocupaciones relacionadas con el Gobierno y los partidos políticos, la corrupción y el fraude y la vivienda.

Por el contrario, perdieron relevancia el desempleo, la crisis económica y los problemas políticos generales.

El IEE considera que reforzar la seguridad jurídica, avanzar hacia un marco fiscal más competitivo y favorecer una mayor apertura inversora permitiría reducir estos obstáculos y elevar el crecimiento potencial de la economía española.

Pese a estas dificultades, el instituto señala que ha mejorado la percepción empresarial sobre la situación económica general, al reducirse el porcentaje de quienes la consideran mala o muy mala y aumentar quienes la valoran positivamente.