Irlanda multa a Google con 403 millones por el tratamiento de datos de ubicación

La tecnológica deberá además adaptar sus sistemas a la normativa en un plazo de seis meses.

Empresa | Última hora | 21/09/2026

La Comisión de Protección de Datos de Irlanda (DPC, por sus siglas en inglés) ha impuesto a Google una multa de 403 millones de euros tras concluir una investigación sobre el tratamiento de los datos de localización de sus usuarios.

El organismo detectó incumplimientos en las funciones de ‘Actividad web y de aplicaciones’, ‘Historial de ubicaciones’ y ‘Precisión de la ubicación’, principalmente por falta de transparencia en la recopilación y utilización de estos datos.

La investigación comenzó en febrero de 2020 después de que varias organizaciones de consumidores presentaran quejas sobre las prácticas de la compañía.

Además de la sanción económica, la DPC ha ordenado a Google adaptar su sistema de procesamiento de datos a la normativa en un plazo de seis meses.

La DPC alerta sobre la sensibilidad de la geolocalización

«Los datos de ubicación son un tipo de datos personales que se procesan mediante el seguimiento de la ubicación e incluyen datos recopilados o procesados por Google, que por sí solos o en combinación con otra información permiten inferir la ubicación de una persona. Los datos de ubicación pueden aportar tanto beneficios como perjuicios a las personas. Pueden mejorar considerablemente la utilidad de los servicios en línea, pero también pueden revelar una cantidad significativa de información sobre una persona, incluyendo información que es inherentemente privada», ha destacado el subcomisionado de la DPC, Graham Doyle.

El organismo considera que las deficiencias detectadas podían impedir que algunos usuarios fueran plenamente conscientes de la utilización de sus datos.

«Debido a las deficiencias de Google en este sentido, algunas personas podrían desconocer que su ubicación se utilizaba, por ejemplo, para influir en ellas con anuncios o para inferir sus intereses, y podrían perder el control sobre sus datos personales. La retención de los datos de ubicación de los usuarios durante más tiempo del necesario agravó esta pérdida de control», ha añadido Doyle.

BEUC celebra la decisión

La Organización Europea de Consumidores (BEUC), una de las entidades que trasladó hace más de ocho años su preocupación por el tratamiento de los datos de Google, ha valorado positivamente la resolución.

La organización considera que la decisión es relevante para la protección de los consumidores europeos.

«La decisión es una buena noticia para los consumidores, ya que responsabiliza a Google y confirma la ilegalidad de la forma en que el gigante tecnológico obtuvo el consentimiento para usar los datos de ubicación de las personas. Sin embargo, el tiempo necesario para llegar a esta conclusión es desproporcionado con la gravedad de la infracción. Una aplicación tardía de la ley puede ser tan perjudicial como la ausencia total de aplicación. Los derechos fundamentales de los consumidores deben protegerse con mayor rapidez y eficacia», ha indicado el director general de BEUC, Agustín Reyna.

Los consumidores alertan del carácter invasivo de estos datos

BEUC considera que la geolocalización representa una de las formas «más invasivas» de recopilación de información por parte de las grandes tecnológicas.

La organización señala que estos datos pueden permitir inferir información sensible sobre aspectos como las creencias religiosas, el estado de salud, las opiniones políticas o la orientación sexual de los usuarios.

«Google lleva años rastreando a cientos de millones de consumidores europeos para obtener la mayor cantidad de información posible sobre ellos. Los datos de ubicación pueden ser extremadamente sensibles, ya que revelan mucho sobre nuestra vida privada: a qué colegio van nuestros hijos, cuántas veces hemos visitado un hospital o incluso un lugar de culto», ha añadido Reyna.